lunes, 10 de diciembre de 2012

LA CONCIENCIA TRANQUILA


Me espantó oír ayer esas palabras.Supongo que jamás las esperaba de alguien a quien quise y quiero tanto.
Me hicieron huir,no podía creer que salieran de su boca.Tenía la conciencia tranquila ,aunque ni había hecho nada para ayudarme,ni siquiera ponerme un hombro para llorar,la conciencia tranquila.
Esto además me ha hecho pensar mucho desde ayer.
Supongo que así deben de sentirse nuestros familiares,esos que nunca hicieron nada por nosotros,pese a saber lo horrible de la situación.
Bueno eso no es del todo cierto,porque si no has sido abusado,creo que no se puede sentir el dolor del otro.
Quizás un padre muy protector,sienta que le han tocado a su niña,pero nunca experimentará el asco que su niña siente por su cuerpo,nunca experimentará el miedo a sentirse observada,nunca experimentará el hecho de sentir que ya no tiene vida propia,que pertenece a ese o esos malnacidos que fueron sus abusadores.
Tampoco experimentará el  miedo al cambio,ni su inseguridad,ni la tristeza que la consume,porque en el fondo le han robado su vida.
Y puedo entender que un padre por mucho que quiera,no pueda llegar a sentir esto.
Pero que estas palabras,vengan de una persona que ha sufrido ASI,jamás lo podré entender.
No sólo por el simple hecho de decirlas,sino por la coletilla de además intentar culparte por no pedir ayuda...
No puedo entenderlo.
Debería haber estado,prestado su hombro para que yo llorase,debería haber sido lo que para mí era...ya no es nada.
Han sido dos meses horribles,que he pasado a duras penas,una vez más he sobrevivido,y sola en muchos momentos.
Esto no ha acabado acaba de comenzar,los miedos me consumen,los recuerdos me atan,la indefensión me puede,y además pierdo el único bastón en el que me apoyaba,aunque sólo sea un mes....muy largo.
Llega ese día,ya la semana no será buena,el mes no lo está siendo.
Y mi mente cobarde,no para de pensar en el camino fácil,ese que me lleva a esconderme con mi coche y poner punto y final.Los psicólogos lo llamarían llamada de atención,pero si lo cuento es porque realmente me doy miedo de hacerlo.
Porque sé cómo lo haría y dónde.
Porque sé que evitar para no ser descubierta,porque ya me lo sé...
Y también sé que todo lo que ahora estoy sufriendo,no valdría de nada,dejaría a mis hijos desamparados,en manos de quien dañó la mente de su madre en parte,y no podría hacerlo,porque,jamás me iría con la conciencia tranquila.

http://encontrandoatara.blogspot.mx/2012/12/la-conciencia-tranquila.html?spref=fb

sábado, 8 de diciembre de 2012

Trastorno alimentario.

"Hola me gustaría contaros como ha sido mi enfermedad y mi recuperación con ello espero contaros y explicar como ha sido una de las mayores secuelas que ha dejado en mi los ASIS y uno de los trabajos de recuperación y dejar atrás la enfermedad que he realizado.

Empece a jugar con la comida con 9 años aproximadamente era mi forma de relajarme o de castigarme según se mire.

Poco a poco se convirtió en una tormenta ayunos de días,atracones,vómitos, cambios bruscos de peso épocas de extrema delgadez,anorexia laxantes en exceso y épocas de bulimia,atracones y vómitos contantes daba igual lo que pasara o sintiera era la única forma de limpiarme y sentirme digna. Así estuve desde los 16 años hasta los 30 años en que x un problema de salud derivado del trastorno alimentario que casi me cuesta la vida decido ingresar en un centro para trastornos alimenticios.

Esto es el testimonio que escribí hace unos meses para leer en mi alta definitiva que espero sea dentro de unos meses,creo que describe perfectamente todo lo que vivi tanto estando enferma como en el periodo de tratamiento tanto en ingreso como en pisos terapéuticos.

Si...yo también estuve allí. .
Yo también llegué desesperada, sin saber qué hacer ni a dónde ir. Veía todo negro y lo peor es que casi había asumido que tenía que ser así. Quería curarme… pero tenía pánico al proceso de curación…

Y la verdad es que mis motivos tenía, porque es muy difícil, aunque más tarde me daría cuenta de que muy difícil no es lo mismo que imposible; que es mejor pasarlo “muy mal” un tiempo y obtener al final una recompensa que pasarlo “mal” de forma continua y sin llegar a estar bien nunca.Yo también quise acabar con todo, renunciar a todo lo que tenía y consumirme en los brazos de la enfermedad.

Abandonar la lucha, rendirme… pero no lo hice. No lo hice porque CONFIÉ.¿Que hubo momentos en que mi confianza se debilitó? Sí, los hubo. Pero finalmente supe que debía dejarme guiar por los que me quieren. ¿Y quienes son esas personas que me quieren? Pues son esas en las que cuando la enfermedad te inunda, son tus peores enemigos. Son esas personas que crees que atentan contra tus principios, que no te dan libertad, que no te comprenden porque no te dejan hacer lo que “tú” has decido, que te ponen unas pautas que no quieres seguir… pero a la vez son esas personas que nunca se alejan de ti, que están a tu lado en los buenos y en los malos momentos… esas personas que te dan la mano en el camino hacia lo que de verdad es tu vida aunque en un principio no nos demos cuenta.

Yo también estuve extenuada, perdí las ganas y las fuerzas, pero seguí, porque fui CONSTANTE. Esto no quiere decir que no me frenase en ningún momento, ni que siempre fuese en un proceso de mejora ascendente… en absoluto. Lo que quiere decir es que me caí mil veces y una y mil veces me levanté y seguí adelante. Fui perseverante, aunque no fuese fácil, pero mereció la pena.

Yo también quise que la solución a todos mis problemas llegase “ya” y si no, no iba a seguir luchando por ello… pero fui PACIENTE. Tuve mis momentos de desesperación, por supuesto.Mis minutos y horas de llanto, mis ataques de ansiedad, mis gritos implorando que todo acabase… pero me repuse a ellos, respiré y pensé “hay que seguir aunque no sea justo tener que esperar tanto” Porque lo que de verdad no es justo es que todo el esfuerzo que hacemos sea en vano al cansarnos de esperar la recompensa y abandonarnos a la enfermedad. Eso sí que no es justo.

Yo también quise proteger a la que creí que era mi amiga: la enfermedad, pero no lo hice. Fui SINCERA. Yo también quise creer que esos pequeños detalles no importaban, que no pasaba nada si no los contaba… pero me equivocaba. Decir que todo va bien y no contar esos pequeños matices a los que restamos importancia… es una forma más de mentir. Es una forma más de mentir a nuestros terapeutas y a nosotros mismos. Hasta que yo no conté todo, siempre recaí porque todo lo que nos guardamos se queda como una insignificante semilla… pero acaba siendo un enorme árbol, os lo prometo.

Sí, yo también pasé por todas estas cosas y por muchas más. Pero os prometo que mereció la pena o, mejor dicho, merece la pena. Porque ahora sigo teniendo presentes esos cuatro pilares, pero no sólo en ese centro, sino en mi vida diaria. Sería falso decir que en la vida fuera de la enfermedad todo es de color de rosa. Nada más alejado de la realidad. En la vida hay un millón de problemas y este es sólo uno más de los que nos quedan por pasar. Pero también es cierto que por sus características, es uno de los más, cómo decirlo… densos. Los problemas que van surgiendo fuera de la enfermedad son los problemas que todos tienen. Pérdida de personas queridas, problemas con los estudios, con el trabajo, con la familia, los amigos… eso sigue existiendo fuera de la enfermedad.

Pero hay una gran diferencia en la intensidad con la que se viven y en el grado en que nos dejamos consumir por ellos. Además, no es lo mismo que vayan surgiendo problemas en nuestra vida, que el que nuestra vida (si es que se puede llamar así a lo que pasamos en la enfermedad) sea un problema continuo. ¿Y por qué pasa esto? Porque perdemos la capacidad de ser felices. Y aquí tengo que hacer una aclaración… no es lo mismo “estar” felices que “ser” felices. Puede que algunos creáis que sois felices porque dentro de la enfermedad a veces habéis desafiado las normas, os habéis saltado las pautas y habéis conseguido hacer lo que queríais.

Pues os equivocáis. ¿Qué por qué estoy tan segura? Porque yo también lo he vivido. Y os aseguro, que eso no es estar feliz, sino estar autoengañándose. Por otro lado, claro que podéis estar felices por cosas que realmente son positivas, como el hecho de que os divirtáis con un compañero, que hayáis aprobado un examen… pero ser feliz es mucho más que eso. Ser feliz es saber disfrutar de todos los momentos de nuestra vida sin que estén determinados por una enfermedad. Y sí, he dicho todos los momentos de nuestra vida.

Porque aprender a valorar todo, lo positivo y lo negativo, lo que nos hace reír, lo que nos hace enfadarnos, lo que nos hace tener miedo, lo que nos hace llorar… aprender a valorar todo esto es lo que nos hace ser felices. Pero para conseguir esto, vuelvo a decir que es necesario que seamos nosotros mismos y que no estemos condicionados por una enfermedad que nos manipula.

Todo esto os lo dice alguien que también ha pasado por lo mismo que vosotros y que sabe que tiene que tener siempre una alerta para no volver a caer en ello. Todo esto os lo dice alguien que no es ni más valiente, ni mejor persona, ni con más capacidad que vosotros. Os lo dice una persona que ha recaído varias veces, que se ha equivocado (y se sigue equivocando) y a la que todavía le falta mucho que aprender.

Todo esto os lo dice una persona que sabe lo duros que son estos momentos, pero que está segura de que podéis con ellos. Por eso os pido que luchéis. Si no veis la salida, si no queréis verla, o si la veis pero no habéis cruzado aún esa puerta, dejaos llevar por este estupendo equipo de profesionales. Merece la pena, os lo prometo.

¡Ánimo chicos, chicas!

En este texto hablo de la enfermedad del trastorno alimentario pero es aplicable a cualquier otra enfermedad adictiva drogas,alcohol ludopatía etc espero que os anime y os sirva de ayuda"

Anónimo

Conversación con mi inconsciente.



5 años.

-Me encanta jugar con mis muñecas. Especialmente con mi Barbie, ella es hermosa y puede tener lo que quiera
-¿Cómo te imaginás de grande?
-De grande voy a tener mucha plata y voy a tener un refugio para perros abandonados
-¿Y vas a hacer las cosas que hacías con tu hermano?
-No. No sé. No me gusta mucho. Duele. Aunque a veces me hace sentir importante y valiosa
-Sos mala. No merecés tener ni las Barbies ni toda la plata del mundo cuando seas grande
-Pero yo soy linda, inteligente y buena. Todos me lo dicen!
-Eso es porque nadie sabe las chanchadas que hacés con tu hermano
-Pero nadie lo sabe
-Y mas vale que nadie lo sepa. Sucia. Vergüenza das.


7 años

-Ahora que estoy en la escuela tengo más amigos y estoy aprendiendo muchas cosas
-hay cosas que aprendiste de antes
-Sí, a leer. Aprendí antes de empezar el jardín de infantes
-Y a hacer cosas chanchas, ¿no te acordás?
-No. Bueno, sí. Pero eso ya pasó y ya no importa
-Mirá a tus compañeritos
-¿Qué tienen?
-Ellos ni sospechan que vos estuviste desnuda con tu hermano desnudo
-No. Ya sé.
-¿Y te das cuenta que ninguno de ellos hizo nada parecido?
-Sí. Ya sé
-Nadie sabe que vos sentís cosas cuando te tocás
-No. Nadie.
-Nadie sabe que tu hermano te hacía tocarle el... ¿cómo le llamás vos?
-Puchulín
-Ahora que estoy en la escuela estoy aprendiendo muchas cosas nuevas
-¿Y te acordás que él ponía su puchulín en tu pochocha?
-Estoy aprendiendo a sumar y a restar
-¿te acordás?
-Y tengo una compañera que se llama Reina, qué nombre raro
-Una vez se fueron tus papás y te dejaron al cuidado de tu hermano
-Cerraron la puerta y mi hermano se avalanzó contra mí
-¿Y qué hizo?
-Me tiró a la cama de mis papás
-Y te sacó la ropa
-Y se sacó la ropa también
-Y puso su puchulín en tu pochocha y se movía y se movía
-Y yo quería saber qué era eso que hacíamos
-¿Y le preguntaste?
-Sí, le pregunté, y me dijo que se llamaba "puchulín"
-O sea que hacés el puchulín, qué sucia que sos
-Aprendí a escribir cuentos en el colegio
-Sucia
-Y aprendí muchas canciones


9 años

-Me gusta un chico que se llama Federico
-¿Y vas a hacer el amor con él?
-No sé. Cuando sea grande quizás sí
-Pero si vos ya hiciste el amor, ¿te acordás? Ahora sabés cómo se llama eso que hacían ustedes dos. No era "Puchulín", era "hacer el amor"
-No, no me acuerdo. Me acuerdo de que en el jardín me gustaba un chico que se llamaba Matías. Una vez hizo de Cristian Castro en un acto escolar, y yo hacía de su fan
-A mí no me gustaba eso
-Yo le dije que no quería. No me gustaba. era un asco.
-¿Y qué te dijo cuando le dijiste que no?
-No sé, no me acuerdo
-¿Qué te dijo cuando le dijiste que no?
-Me gusta un chico que se llama Federico
-¿Qué te dijo cuando le dijiste que no?
-Me dijo que...
-¿Qué te dijo?
-Me dijo que le iba a decir a mamá y a papá lo que hacía. Me dio mucha vergüenza
-¿Y vos que hiciste?
-Federico tiene una hermana que se llama Paula
-¿Vos qué hiciste cuando te dijo eso?

11 años

-Hoy los chicos nos retaron a que dibujaramos un pene en el pizarrón. Yo no soy cobarde así que lo hice, y nos reimos mucho
-¿Fue divertido?
-Sí, mucho. Aunque después mi amiga Sofía me preguntó qué era esa rayita que le había dibujado en la punta. No supe qué decirle porque yo no sé qué es. Solamente le dije que por esa rayita hacen pis. No sé si es verdad.
-¿Sabés por qué lo sabés?
-No
-Es porque vos ya viste uno
-No, yo nunca vi uno. Vi un dibujo una vez que estaba hecho así, entonces yo también lo hice así
-Vos se lo viste a tu hermano.

12 años

-Amo a los Beatles
-Tu hermano también los ama
-Lo se

13 años
-Soy fea, soy tonta y nadie me quiere
-Sos sucia, además
-Soy sucia y soy estúpida
-Y no servís para nada
-Y soy fea
-Sos un asco
-Y una fracasada
-Y rara
-Y no hago nada bien
-Sos un bicho raro asqueroso

15 años

-Voy a tratar de hacer más amigas
-Suicidate
-Voy a tratar de escuchar la música que no me gusta para llevarme bien con los demás
-Voy a tratar de mostrar más mi cuerpo y ser un poco regalada
-Voy a tratar de ser buena con los demás

18 años

-Ahora que terminé el colegio voy a estudiar arte
-¿Te acordás de cuando tu hermano te hac---
-VOY A ESTUDIAR ARTE
-Y te obligaba a hacel---
-Y QUIERO ESCRIBIR Y DIBUJAR Y DISEÑAR COSAS
-Tu hermano abusab--
-VOY A SER FOTÓGRAFA TAMBIÉN
-Y a vec---
-Y VOY A SER FELÍZ
-No te olv---
-Y VOY A HACER COSAS GENIALES
-Cuan---
-Y VOY A LLENARME DE AMIGOS
-D---
-Y VOY A TRIUNFAR
-C---
-VOY A TRIUNFAR!

Anónimo.


lunes, 3 de diciembre de 2012

EL DÍA QUE ME CONVERTÍ EN MUJER


No fui yo,ni siquiera elegí el momento,ni el día ni la hora,pero todo quedó grabado una vez más en mi cerebro. Ni siquiera,tras haber sufrido muchos abusos,ni siquiera después de haber sido sometida tantas veces,ni aún así ,imaginé por qué teníamos esa diferencia física hombres y mujeres.
Nunca nadie me contó nada de sexo,era más ,es que era un tema tabú del que se hablaba a escondidas,y siendo así cómo no me iba a dar morbo,que mi hermano me propusiera un juego...prohibido. Impactante para mí fue ver el pene de un adulto.El asco me podía,la vergüenza me ancló al suelo,y sólo podía mirar hacia otro lado mientras él ,Francisco,me cogía del cuello y me obligaba a besarlo. La culpa me hacía llegar a casa y de manera obsesiva lavarme todo lo que lo habían tocado,mi boca ,dientes manos,mi pubis ,toda yo estaba sucia. En esta época ,ya me masturbaba,sabía qué era el placer,a través del sexo,pero tras hacerlo la culpabilidad que sentía era tal que prometía que aquella era la última vez una y otra vez. Hasta aquí,todo lo veía normal hasta creí que era algo que todas las niñas hacían y formaba parte de nuestras vidas,pero como era un tema tabú nadie lo hablaba...y yo tampoco,sólo sabía que no me gustaba y nada más. Cuando esta etapa de mi vida terminó,dos cosas tenía presentes;una era que el hombre, en sí como género masculino,era si no, asqueroso,y otra ,que el sexo era malo. Ojalá ,nunca hubiera tenido que darme cuenta de que por culpa del sexo,el hombre es lo que es. Dejé de jugar,dejé las "malas" compañías,y sola sobreviví. Descubrí mi nuevo mundo,la naturaleza,mi rincón favorito,donde la paz,la tranquilidad,y yo reinábamos. Y durante más de un año,hasta volví a ser feliz aunque sola. Aquel día ,no tenía nada de especial,un jueves más,como otro cualquiera.Salí del cole,y me fui a mi rincón favorito.Tardaba como diez minutos andando,pero tras caminar uno sólo ya estaba sola. Como cada día, llegué a mi rambla.Estuve jugando con la arena,y oí como algún animalillo corría a esconderse.Salí corriendo para ver qué podía ser,un conejo,un zorro...poco más. Y recuerdo haber subido y bajado un par de colinas,pero no pude ver qué era.

Era diciembre,oscurece pronto.Tras mi intento fallido de ver nada,decidí volver a casa. Creo que ni siquiera había estado más de una hora por ahí,así que no serían más de las seis. Hacía frío,ese frío cortante que viene de la sierra,y parece que te va haciendo pequeños cortes en la piel,pero como todo niño acostumbrado a él,ni siquiera llevaba chaqueta. No sé si aquel día estaba nublado,pero sí lo recuerdo oscuro. Volvía a casa cuando a lo lejos lo vi. Caminaba en mi dirección pero yo creía que sólo nos cruzaríamos. Sabía quien era pero no me preocupé,porque había estado muchas veces en su casa, conocía a su mujer y a sus hijos. Llegamos a enfrentarnos,y me preguntó que a dónde iba. Le respondí que a mi casa,porque se estaba haciendo tarde. Me dijo que me esperara, que me quería preguntar una cosa. Estaba delante de mi y me dijo que le contara a qué jugaba con sus sobrinos. Me quise ir,pero no pude,me agarró de una muñeca,le dije que a nada. Me pidió que se lo enseñara,intenté huir,pero me agarró del pelo y estiró hacia atrás,y empezó a besarme por la cara. Apestaba a cerveza. Como podía intentaba escapar pero él me seguía estirando del pelo.

No sé cuando sacó la navaja,pero la recuerdo bien,era de color marfil,con motitas beige. Me la puso en la cara y me dijo si entonces me estaría quieta. Asentí con la cabeza. Quedé paralizada,siguió tirando del pelo hacia el suelo y yo fui bajando, hasta que estaba tendida en en el suelo ,y él encima me babeaba por mi cuello , mi cara. Una mano le bastaba para sujetar las mías por encima de mi cabeza. Yo sólo decía ,no ,por favor ,otra vez no. Empezó a tocarme ,me levantó mi jersey ,me tocó por todo,y su mano estaba áspera. Luego la noté entre mis piernas,me quitó los leotardos de un estirón. Llevaba falda. Estaba fría y raspaba. Noté como me bajaba las braguitas,y cerré los ojos solo quería que pasara ,que fuera rápido y que terminara.Si era como antes en nada habría pasado. Entonces me dijo algo que me hizo despertar;"ahora verás lo que es disfrutar." Después sólo sentí mucho dolor y como me rompía,mientras él empujaba.El dolor me consumía,no sabía qué me estaba haciendo.Temí morir.Nunca había sentido ese dolor dentro de mí.


Recuerdo,que tenia los ojos cerrados,y cuando los abría solo veía el azul de su mono de trabajo. Luego mis lágrimas ya lo empañaron todo. No sé el tiempo que estuvo,solo que cuando terminó,se levantó y yo quedé tirada en aquella rambla,mi rambla... Y entre la confusión del momento sólo recuerdo unas palabras a lo lejos,"si dices algo ,le contaré a tu padre lo que has hecho con Francisco y conmigo,a ver qué pasa cuando sepa que tiene una puta en casa" .Tampoco sé el tiempo que yo estuve así inmóvil,dolorida,y rota. Me fui levantando ,me dolía todo. Tenía sangre,semen por todo.Mis piernas ... Medio me vestí,y me fui a casa,rezando para que no hubiera nadie. Dios me escuchó aunque por si acaso me quité las braguitas manchadas de todo, y las enterré detrás de mi casa. Llegué a casa ,y no había nadie . Corriendo me metí al cuarto de baño y me di un baño. Me dolía todo y los rasguños me escocían con el agua caliente. Recuerdo la imagen de ver mis piernas,llenas de arañazos enormes,mientras el agua las iba cubriendo,e inmóvil, sólo miraba. Oí que llegaban mis padres,salí corriendo y me puse el pijama,pero nadie me preguntó nada,y eso que me costaba caminar...agujetas.


Al día siguiente,fui a clase,aún dolorida por todo. Estaba ausente,era como si estuviera metida en una burbuja y de fondo la melodía de la explicación que estaban dando los profes.
Creo que ya había empezado a morir por dentro. Ese fin de semana,ni siquiera fui al ensayo de la banda.La música hay que sentirla, y yo no sentía nada.. Nadie se extrañó en casa de por qué no lo hice.Tampoco creo que hubiera nadie observando si yo estaba bien o mal qué más daba si iba a un puñetero ensayo de música o no,aunque todos sabían que era mi vida.
Pasó toda la semana,y todos los exámenes que iba haciendo,todos,los suspendí.Nadie hizo ni una pregunta de qué me estaba pasando. Me encerraba en mi habitación como siempre a estudiar,pero el resultado ya no era el mismo,y me daba igual.Una y mil veces,deseé que la visión de aquella navaja se convirtiera en real y me atravesara una y otra vez hasta morir,pero no estaba viva. Todo había perdido el interés para mi,estaba sucia,e incluso volví a plasmar mi mirada en el suelo,no fuera a ser que alguien me mirara a los  ojos y viera lo que había hecho.
Había faltado a un ensayo ya,por lo que a la semana siguiente,pensé en ir de nuevo,retomar esa parte de mi vida que me hacía sentir,porque mi trompeta hablaba por mí y no hacía falta que yo lo hiciese.

Recuerdo aquel ensayo,no hablé con nadie,sólo ocupé mi atril,y toqué con pena eso sí,unos alegres villancicos para el concierto de Navidad,(divina Navidad). Terminó el ensayo y como cada semana,tomé el Camino Viejo,para volver a casa.Un sólo kilómetro de distancia hasta mi casa. Quizás había caminado 50 metros del ayuntamiento,quizás,100,no sé,y de la oscuridad de mi izquierda oí un ruido. Sabía que ahí sólo había terrenos para construir y casas en construcción,cualquier cosa podía ser. Y entonces vi una figura humana salir de la oscuridad,y antes de verle la cara,ya sabía quién era. ¡No he dicho nada ,te lo prometo! ¡No he dicho nada! Lo sé,me contestó él,sé que no lo has hecho. Me puso una mano en mi hombro y me cogió el maletín de mi trompeta...todo un caballero. Me condujo a una de esas casa en construcción.Estaba oscuro,pero él se la conocía muy bien,y me iba ayudando diciéndome dónde había un escalón o una rampa... Pronto estuvimos de nuevo solos ,invisibles para la sociedad,y el cuerpo desnudo de una niña de 12 años frente a uno de 40,45? Da igual.

Me dijo que no me haría daño,que lo que había pasado la otra vez no volvería a pasar si yo colaboraba,y lo hice,me dejé hacer,e hice todo lo que me pidió.
Volví a sentir frío,volví a sentir dolor,su mano áspera,y la asfixia,cuando me introdujo su pene en mi boca. Lo oía gemir de placer, mientras me llamaba" putita,-qué bien lo haces..." Mis arcadas eran enormes,pero le daba igual,aprovechaba para meterla más... Sólo deseaba morir. Terminó,se vistió y me ayudó a vestirme.Me dijo que le había gustado mucho,y que ya vería que la próxima vez aún sería mejor.Me acompañó hasta casa,total le pillaba de camino a la suya,y me dijo que el próximo lunes,nos veríamos a la salida del cole,en mi rambla...la nuestra? En ese momento supe que mi libertad había volado lejos,muy lejos,y mi vida ya sería un tormento para siempre.

No me equivoqué.

http://encontrandoatara.blogspot.mx/




sábado, 24 de noviembre de 2012

CONTRA TÍ


Acabo de salir de terapia.He llegado a casa y he necesitado un minuto dentro de mi coche,para reconocerme.

Te odio,siempre lo hice,pero a medida que se acerca mi fecha,este odio crece más y más y es por primera vez que me ocurre que en vez de acallarse lo único que consigues es que mis ganas de hablar de tí sean cada día más grandes.

Hoy quería cerrar ventanas en mi cabeza,pero sólo he abierto las puertas de par en par.
Trato de sacarte,pero me cuesta,estás como una mala hierba enraizado muy dentro de mí.
Esta mañana me levanté como todos los días.Sin embargo ,hoy me he sentido diferente,me sentía sucia.

No he sido consciente de ello hasta que me he visto poniéndome gel por tercera vez consecutiva,y sólo tú como un resorte apareces en mi cabeza.

Tampoco he podido meter mi cabeza bajo el agua de la ducha,y miraba tristemente caer el agua sin poder hacerlo.

La ansiedad me puede,y hasta mi sonrisa sarcástica,esa que siempre he usado para dejar pasar un tema que me duele mucho,ha vuelto a aparecer.
Como decían hace un par de años "sonrisa incongruente con su estado de ánimo".Estoy jodida y no quiero que nadie sepa por qué,y me he visto teniendo que tirar de esa sonrisa delante de Bea.
He sido sincera,hoy estoy mal,y sé que tú tienes mucha culpa de ello.

Teóricamente,dicen que cuando necesitamos sacar cosas fuera es porque estamos preparadas para ello,y eso creía ,hasta que Bea ha intentado entrar en el tema.
Y lo ha hecho,pero como siempre,yo me salgo por la tangente evitando preguntas o simplemente reconociendo que me da vergüenza hablar de eso.
Por primera vez he visto como a preguntas directas sobre ti he contestado a algunas,y te he llegado a relacionar mentalmente con mi padre.
Un paralelismo asombroso,alcohólicos,violentos,dueños de todos y de todo.
He reconocido la sensación de pertenecer-te de nuevo.

He escudriñado cada recuerdo para poder responder a Bea si alguna vez me hiciste sentir especial,si llegué a sentir placer contigo, si en algún momento me sentí como si fuera tu pareja.
He respondido que no,que nunca sentí nada de eso ,sólo que te pertenecía,y lo tenía tan presente que ni siquiera me atrevía a mirar a ningún chico,y pensar que alguien se fijara en mí me daba pánico,porque por tus advertencias ,sabía que podrías hacerle daño,o hacérmelo a mí directamente.
Sin embargo,sinceramente,sí que me sentía superior a tu mujer cada vez que me cruzaba con ella,sobre todo el último año,pero cuando esto pasaba mi mirada se perdía sin saber a dónde dirigirla.
Y luego pensaba, pobre-cilla,tener que compartir a su marido...porque yo en el fondo sabía que ella lo sabía.
Sí he sentido tu peso sobre mí,la sensación de asfixia,tus palabras,diciéndome que éramos como novios,y sólo hacíamos cosas de novios,y mi rabia hacia ti.
El miedo que sentía cuando en el instituto salía en el recreo y no saber si tú estarías por ahí espiándome.
Y cómo me encerraba en aquel bar ,a veces durante todo el día para evitar encontrarte en una esquina.
Pero me ha venido una vez especial a mi cabeza.

Cuando viste tus iniciales grabadas en mi brazo a golpe de plancha.Me dijiste que por fin sabías que yo era sólo tuya.Y lo creí firmemente,tanto que aún me dura.
Y mi cabeza quiere ser razonable y pensar que ya casi han pasado 24 años,que ya eres viejo,que estás cansado y que yo soy toda una mujer,pero una mujer que aún no se atreve a quedar con nadie,que sabe que de hacerlo será víctima de nuevo,mientras que tú sigas en mi cabeza.
Y la rabia me consume.Hago esfuerzos y repito mentalmente aquella imagen de febrero,en la que al verme te hice bajar la cabeza,y meterte en tu casa.
Necesito sacarte de mi cabeza,necesito odiarte,necesito encerrarte en algún sitio aunque sea imaginario donde ya no me hagas daño,y la impotencia me consume.
Hasta cuando dominarás mi vida,hasta cuando me sentiré propiedad tuya,hasta cuando esa fecha dominará la vida que me rodea.

Y tengo miedo,de pensar que aún faltan 21 días y mis pensamientos un año más se centran en ti.
Desaparece de mis pensamientos,por favor,necesito sentirme libre,y como ya sé sólo tienes el poder que yo te doy,pero no sé cómo quitártelo,y a partir de ahora me centraré en ti pero no para darte poder sino para trabajar en quitártelo .

ANÓNIMO



viernes, 23 de noviembre de 2012

La injusticia de la justícia


Soy la Señora Dudas Andante, tengo 28 años y no sé si ahora mismo estoy escribiendo al foro por casualidad o para que me aplauden. No sé si escribo al foro para  compartir algo que no sé si es algo o si estoy aquí como si nada de rebajas. Siempre canto la misma canción pero  sin ir a Eurovisión. Con palmas o sin palmas, aquí estoy, estoicamente, para contar, en realidad, una de mis  historias.  

Ése algo que he mencionado tiene la propiedad de ser y no ser al mismo tiempo y es sobre mi infancia. Hasta que mi ego no lo observe nunca se definirá, así que no estoy aquí para hablar explícitamente de mi querido “algo” sinó para hablar de otro “algo” que sí está definido y tengo las palabras para hacerlo.

Hace unos meses leí en el periódico que imputaban a unos cuantos años de prisión a un psicólogo colegiado por corrupción de menores y extorsión. Y de adorno, había una bella foto de su persona. Es indescriptible lo que sentí cuando lo vi. Me quedé de piedra porque lo reconocí. Tuve relaciones con tal persona con mi consentimiento,  aunque eso del consentimiento es un poco complejo.

Cuando  tenía 17 años me manipulaba por mail, diciéndome que  era especial y otros romanticismos por el estilo. Todo lo que me gustaba a mí también le gustaba a él. Pero no fue hasta los 18-19 años que la cosa fui a más.

Me dijo mentiras diversas hacia sus profesiones, su identidad, edad y familia. Todo él era una mentira enorme y por un tiempo me lo creí, incluso me enamoré de él aunque era mucho más mayor que yo. Me engañó, me manipuló, violó el código ético de su profesión,  me trató con cierta agresividad en ciertas ocasiones, se aprovechó de mi momento vulnerable  post- adolescente para hacer de  mi casi lo que quisiera.

Necesito contar qué sentí cunado vi la bella foto. Sentí vergüenza, asco hacia él y hacia mi misma. Sentí miedo por todos los poros de mi piel. “Yo tuve relaciones con el tipo del diario”, me repetía. No me lo podía creer Y entonces empecé a entender algo. Aunque tenga alguna tara para relacionarme con los hombres y yo soy la única responsable de mis actos, resulta que ése hombre es peligroso y no actuó bien conmigo.

Creí hasta ése momento que era yo la que estaba desequilibrada porque ya no era una niña e iba por el mundo relacionándome con personas raras sin que nadie me obligara a nada. Aún me cuesta escribirlo. Yo permití todas las guarradas que me hizo. Yo permití que me tratara mal y no me defendí. Me tocó por todas partes y me besaba penetrando la lengua hasta mi gola.  Me cogía mi mano y la metía en sus partes, mientras que yo aún no estaba preparada para ello. No me sentía cómoda. Debo decir que llegué a sentir placer en algún momento pero también llegué a sentir asco sin saber decir “basta”. Necesitaba que estuviera por mi. Necesitaba su admiración y afecto que a veces tenía conmigo pero que a veces se convertía en agresividad.  

Un día  me negué a una propuesta que me hizo y, al cabo de un rato, me besó de manera violenta.  No me hizo una paliza ni nada por el estilo ni mucho menos,  pero me hizo daño. Tuve miedo. Mucho miedo. Me paralicé. No me defendí. No fui capaz de decir “basta” y después quedé como congelada.  Algo que ahora no lo soporto cuando lo pienso.  Me da rabia y vergüenza. Creo que fue su manera de imponer su poder que se creía tener para que yo obedeciera. Nunca, hasta ahora, había relacionado mi rechazo a su propuesta con su respuesta agresiva porque no le veía ninguna relación.  Ahora me doy cuenta que seguramente no fue ninguna actitud impulsiva, sinó totalmente premeditada.

Era muy tierno conmigo y a la vez me hacía éstas cosas y eso me confundía mucho. Pero lo que más me perturba es que siento una gran vergüenza porque ya no era una niña, ya era mayorcita. Mi parte racional me dice que igualmente no me tengo que avergonzar de nada, pero lo que siento puede más con lo que siento. Ahora mismo estoy pensando que quien lea esto pensará que soy tonta, que nadie me obligó a relacionarme con ése hombre.

Concluiré mi historia con el  mayor glamur de los hechos.  Aunque fue imputado por corrupción de menores y extorsión, ahora sigue felizmente ejerciendo de psicólogo. Es surrealista que la justicia sea tan injusta. Si no lo encierran por extorsión y corrupción a menores, tampoco va a ir a la cárcel por un caso como el mío, que seguro hay más.  El mundo va mal. Feliz Navidad.

Anónimo.


JUGAR CON FUEGO


Tres palabras ,sólo eso.Hace poco mi pisco me dijo "no juegues con fuego..."y se me quedaron grabadas,aunque ella a veces me dice que no escucho .

Muchas veces al día me las repito, e incluso trasladan a otras  que me han perseguido toda mi vida las de "me voy a suicidar".
Ahora no es que no lo piense pero acto seguido aparecen las tres palabras mágicas recordándome que no se debe jugar con fuego.

Esto me hace recapacitar y pensar en los momentos en los que me acuden a mi cabeza.
Últimamente,por ejemplo estoy tomando malas costumbres,como no ponerme el cinturón al conducir.
No lo hago en trayectos largos sólo en uno muy concreto que he de hacer cada día,y sólo cuando llego a mi destino,estas palabras acuden a mi cabeza ,"NO JUEGUES CON FUEGO".

Pero miles de ocasiones me vienen a mi cabeza en las que no sólo jugué con fuego,sino que me quemé...

Era muy pequeña,quizás tendría tres años,caminando de casa de mi abuela,me encontré un abanico,al que sólo le quedaban tres varillas.
En casa no había juguetes y con esto estaba entretenida sentada al lado de mi padre.
Los abría y cerraba y estiraba ,porque quería que se hiciera más grande,y mi padre me empezó a decir "como lo rompas te pego".
Y yo pensaba pero si es mio y ya está roto,y lo estiraba más y más.Y tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe...y se rompió.
La mirada de mi padre ,borracho para variar,me hizo salir corriendo,y él detrás para pegarme.
Recuerdo que mi madre estaba sentada en una silla en la calle y al salir yo así abrió sus brazos y me acurruqué entre ellos.Los cerró y me protegió de mi padre.Me agarraba fuerte,muy fuerte.
Y pese a todo yo adoraba a mi padre.Sin embargo,hoy por hoy,no sé qué siento hacia él.Es como un cero a la izquierda.
Muchas veces,cuando mis padres se separaban que fueron unas cuantas,pasábamos varios días fuera de casa,en casa de mi abuela e incluso de mi tía.
Tras una discusión muy acalorada una noche en la que mi padre amenazaba a mi madre con una navaja,recuerdo haber corrido y ponerme entre esa navaja y mi madre,jugando con fuego,pero me daba igual.
Durante años,toda mi familia me negó este recuerdo,me decían que no había pasado,y yo tristemente llegué a creer que mi memoria me jugaba malas pasadas.
Pero de repente tras muchos años ,un día vuelves a sacar el tema,a solas con tu madre, y sólo ahí,sólo en ese momento ,te reconoce que sí que existió.
Pero muchas otras veces jugué con fuego...
Recuerdo cuando mi hermano me proponía jugar a un juego,pero no me decía cual.
Durante días yo le pedí que jugara conmigo a eso,durante días casi le supliqué ,para terminar siendo abusada por el durante años.
Y aún recuerdo cómo me arriesgué con Francisco aquel día que pasé a ser de  su víctima a tenerlo encerrado sin poder salir.
Sin duda si algo me hubiera fallado,aquel día hubiera sido uno más, abusada por él,pero también me dejó claro que un acto de valentía a veces soluciona el problema.
También recuerdo otra manera que a día de hoy lo observo como una manera de jugar con fuego.
Me refiero a mis lugares para jugar después de haber pasado por las manos de Francisco y de mi hermano.
Aquel bosque de pinos...mi bosque de pinos.Creo que era como poner un cartel diciendo "señor violador ,niña de doce años sola ,medio muerta ,juega sola aquí.Víctima fácil"
Y claro que lo fui,grité recuerdo que lo hice,pero nadie podía escucharme ,estaba a cientos de metros de la casa más cercana...la suya por cierto.
Y ese día me quemé del todo.
Pero seguí jugando con fuego,cada día con mi padre,provocándolo,haciéndolo enfadar, dispuesta a llevarlo al límite buscando que un puñetazo de esos que daba que rompía muebles,me rompiera a mí de una vez.Nunca lo hizo,porque mi madre se metía en medio.

Pero la vez que creo que más jugué con fuego y que terminé quemándome,fue la vez que decidí en otro acto de valentía enfrentarme a mi vecino y decirle incauta de mí que lo iba a contar...
Recuerdo su mirada,recuerdo cómo me agarró del brazo,y me dijo "sí? lo vas a contar puta?ya no recuerdas lo duro que esto puede volver a ser?"
Y apareció su magnífica navaja que hacía tres años había desaparecido.
Me tiró al suelo con la mala suerte que caí sobre una piedra.El dolor de mi espalda fue brutal,mientras que él de nuevo , salvaje mente me violó sin contemplaciones y me dejó claro quien mandaba.


Y ahora en la lejanía tras estos recuerdos,pienso que¿ no ponerme un cinturón en un tramo de doscientos metros? Menuda estupidez,eso no es jugar con fuego es una tremenda tontería.

ANONIMO
http://encontrandoatara.blogspot.mx/2012/11/jugar-con-fuego.html?spref=fb

martes, 20 de noviembre de 2012

NECESIDAD


Es algo innato en mí,lo que siento desde hace unos días.
Ayer desperté con lo más lindo que tengo a mi lado,con mi hija.
Mi noche fue tormentosa,las pesadillas se me sucedieron una tras otra toda la noche,y abrí los ojos y su dulce carita borró todo los tristes recuerdos.

Tenía la seguridad de que estaba a salvo ,tumbada a mi ladito.
Y es maravilloso saber que esto es así.
Todavía me rondaban sus palabras por mi cabeza del día anterior: "mamá ,eso es pasado,y del pasado no se habla..."
Y mi necesidad de saber qué le han hecho a mi pequeña crece día a día,pero aún así lo soporto.
No puedo obligarla a hablar,sólo recordarle que yo estoy y que cuando ella esté lista yo estaré esperando.

Mis necesidades también están cambiando.
Esto por desgracia me ha hecho abrir los ojos,ver que no estaba tan rodeada de gente,que a la hora de la verdad desaparecen,pero una vez más te sirve para aprender.
Y es cierto que de todas las cosas negativas siempre se saca algo positivo.
Y al igual que me ha servido para ver qué no quiero en mi vida,también me ha servido para darme cuenta de que hay gente que sigue demostrándome que está ,a las duras y a las maduras.

Llegado a este punto,siento la extrema necesidad de no malgastar un ápice de mi tiempo,ni de mi esfuerzo a quien me ha dado la espalda.
Pero tan bien es cierto que ya no quiero estar con esa amiga que os hablaba,con mi amiga Soledad.
He crecido, y siento que aunque está a menudo conmigo,no la quiero a mi lado constantemente.
Prefiero sentirme sola ,rodeada de gente.
Tengo la necesidad de sentir contacto físico con más gente,un abrazo,una mano en el hombro,o simplemente una palabra de ánimo.
Y es ahora cuando doy los pasos más grandes;no sé si por el buen camino,ni la repercusión que tendrán para mi,pero no pienso volver la vista atrás para ver dónde me equivoqué.

Hace un año comencé un camino,y mis sueños poco a poco se van haciendo realidad.
Dar a conocer mi historia,hacer que se nos oiga,ayudar activamente contra el tema del abuso sexual.

Y fui consciente ayer,al verme sentada frente a un periodista y contando cosas que ni siquiera he sido capaz de contar a mi psico...En ese preciso instante sentí la necesidad de terminar con Él,de dejar constancia,de lo que me hizo .
Y supongo que aunque mi fecha se aproxime,ya siento que no puede hacerme daño,y siento la necesidad ,la gran necesidad de abrir esta parte de mi vida que aún me mantiene atada a él.


http://encontrandoatara.blogspot.mx/2012/11/necesidad.html?spref=fb

Victimización secundaria:Un dolor interminable


El drama que muchos niños y niñas viven a diario, siendo víctimas de delitos sexuales, se agrava cuando realizada la denuncia, no se les cree, se les interroga numerosas veces y encima se les realizan peritajes de credibilidad de relato.

Muchas veces se trata de niños abusados de forma crónica, desde muy pequeños y durante años. Denuncian con el temor de hacerle daño a quienes quieren, incluyendo a su agresor. Con la amenaza de ser los “culpables” de la destrucción de su familia, con el sentimiento de culpabilidad por haber sentido placer en algunas oportunidades, con la sensación de que traicionan la confianza de quien les pidió guardar silencio. “Es un juego”, “es nuestro secreto”. Todo eso y mucho más, ya viene como una pesada carga de los niños y niñas que denuncian que han sido abusados sexualmente.

Pero como adultos cuestionamos “la veracidad del relato”, pensamos a priori que, por el hecho de ser niños, pudieron haber sido “manipulados” o “presionados” por adultos para realizar tales afirmaciones. Los niños mienten, exageran, son manipulables por adultos con fines oscuros. Por eso es necesario hacer una pericia de credibilidad de relato.

Pero no contentos con eso, impediremos cualquier terapia reparatoria antes que se realicen los peritajes de daño y de credibilidad de relato, porque cualquier intervención psicológica anterior puede “ensuciar” dichos peritajes.


Liga al artículo completo:
Victimización secundaria:Un dolor interminable

fuente: http://www.soyborderline.com


http://pandorasboxasi.blogspot.mx/2012/11/victimizacion-secundariaun-dolor.html