viernes, 19 de abril de 2013

La Vergüenza


De Que se Trata

Si usted está luchando con sentimientos de vergüenza, no está solo.




La vergüenza consiste en pensamientos y sentimientos sobrequien es usted.
Significa sentir que no se es digno del respeto o consideración positiva de los demás, sentir que merece ser juzgado y criticado, y sentirse avergonzado frente a los demás.
Igual que la culpabilidad, la vergüenza es difícil de soportar.  Esto puede hacer que sea más difícil superar los efectos negativos de las experiencias malas de la niñez.
Igual que la culpabilidad, no es malo sentir vergüenza de vez en cuando.  Hay momentos en que debemos sentirnos avergonzados e intentar recobrar el respeto y la confianza de los demás.  Sin el sentimiento de vergüenza, nos meteríamos en problemas.
Pero a la vez, el sentimiento de vergüenza puede ser un gran problema.  Puede ir más allá de lo necesario, durar demasiado tiempo, y prevenir que nos relacionemos con otros de una manera saludable.
Muchos hombres han descubierto que al utilizar las herramientas para un entendimiento y una concientización, pueden superar la vergüenza y dejarla atrás.
Esto no será una novedad para nadie: – una gran vergüenza que se ha sentido por un plazo muy largo puede convertirse en un aspecto inquebrantable de la vida de aquellos hombres que tienen historias de experiencias sexuales no deseadas o abusivas.
Usted ya sabe uno de los motivos principales del porque de esta vergüenza…

El Ser un Hombre que Ha Tenido Experiencias Sexuales no Deseadas o Abusivas

Para la mayoría de niños y hombres es vergonzoso haber tenido experiencias que están en conflicto con la supuesta forma de ser de los hombres.
  • Se supone que los varones no deben de ser dominados, mucho menos ser víctimas, especialmente en el aspecto  sexual.
  • Se supone que los varones no tienen contacto sexual con otros varones (si ese fue su  caso).
  • Se supone que los hombres no experimentan emociones vulnerables, especialmente el temor y la tristeza.
  • Se supone que los varones en especial, no se deben  sentir avergonzados.  (Esto puede crear un ciclo vicioso de ‘vergüenza sobre el sentirse avergonzado’ del cual parece imposible escapar.)
Para muchos hombres es una gran carga sentir la vergüenza de no ser ‘hombres de verdad’ debido a lo que les sucedió.  Esto afecta la forma en que se sienten y perciben a si mismos.  Los deja temerosos de como los demás los podrían ver si supieran lo que les pasó.    (A veces no pueden quitarse  la idea de que otros seguramente lo saben – aún cuando esto no sea posible – y por lo tanto no los vean como ‘hombres de verdad.’)
Puede haber otras fuentes más profundas y no reconocidas que los hagan sentir vergüenza.
Casi todos los hombres que han tenido experiencias sexuales no deseadas o abusivas en la niñez se sienten avergonzados.  Sin embargo, este sentimiento de vergüenza puede ser superado, y muchos, pero muchos hombres han logrado hacerlo.
Para muchos hombres que experimentan una gran vergüenza, hay otras fuentes más profundas y antiguas que causan dicha vergüenza.  Esta vergüenza es tan intensa que controla sus pensamientos y acciones, por ejemplo, siempre están intentando demostrar su valor como ser humano.

Fuentes de una Gran Vergüenza

Al parecer, la gran vergüenza con la que los hombres luchan está relacionada en su totalidad con las experiencias sexuales.  Sin embargo, a veces tiene que ver con una vergüenza aprendida en sus años tempranos y en sus primeras relaciones.
¿Qué queremos decir con esto?  Requiere una explicación, pero lo animamos a seguir leyendo y reflexionar sobre la relevancia que lo siguiente tiene para usted.
Durante su segundo año de vida, los niños son capaces de imaginar como los demás los perciben.  Se vuelven “auto-conscientes.”  También, empiezan a tener sentimientos de vergüenza.
Cuando una persona que es importante para un niño, expresa su desilusión en él, en vez de mostrar aceptación y gozo por su presencia, el niño experimenta vergüenza.  De repente se da una falta de conexión en la relación, y el niño, por lo menos, se sentirá menos seguro y menos apoyado.
Cuando la persona que expresa su desilusión es el  padre u otra persona importante a cargo del niño, el niño deseará terminar con la situación de desaprobación y evitar que se vuelva a repetir.  En las relaciones saludables, es lo que el niño intenta hacer una y otra vez.  De este modo aprende a sostener la aprobación y el amor de los padres y de las personas que lo cuidan, a pesar de sus errores inevitables y de su ‘mala conducta.’
Sin embargo cuando los padres y otras personas al cuidado del niño no solamente expresan su desaprobación de cosas especificas que el niño hace, y no solo ocasionalmente lo tratan con una falta de respeto y de amor, sino que repetidamente expresan una falta de amor y de apreciación y hasta le demuestran desprecio y odio, la vergüenza se convierte en una constante. La vergüenza  se convierte en algo tan abrumador que conduce a intentos extremos para huir de ella.
¿Cómo se percibe esta gran vergüenza?
  • Se percibe cuando un niño pequeño  se acerca a su padre o a su madre, lleno de orgullo, queriendo contarles algo que ha hecho, y la respuesta es ‘déjeme en paz’, o le hacen señas para que se vaya, o recibe una mirada vacía o no recibe respuesta alguna.
  • Se percibe cuando un niño  ha cometido un error o ha hecho algo incorrecto, y sus padres le dicen ‘tú eres un estúpido,’ ‘nunca vas a llegar a ser alguien,’  ‘eres un hijo terrible e ingrato,’ o lo peor, ‘desearía que estuvieras muerto.’
Cuando dichas experiencias se repiten una y otra vez, cualquier niño se sentiría en conflicto entre su necesidad de conexión y amor, y su temor de sentir la vergüenza, el rechazo, la crítica y burlas.  Cualquier niño llegaría a considerarse como una persona mala y no digna de ser amada.
Para el niño que es tratado de esta manera en su casa, la vergüenza no es un asunto de como manejar sus relaciones con la gente cuya aprobación necesita.  Más bien la vergüenza hace que él sienta que es una mala persona, que no es digna de amor, sino que merece el rechazo y el desprecio, aún el odio.
En algún momento, aún las necesidades básicas de amor y atención – tantas veces enfrentadas por el rechazo, la crítica y las burlas – se vuelven fuente de una gran vergüenza.  Una vez que esto pasa, a menos que y hasta que se encuentren relaciones cercanas de verdadero amor y sanación, la vergüenza será una compañera constante.  Influirá en todas sus relaciones y en todos sus intentos de encontrar su camino en el mundo.
Las dos caras de la vergüenza son el rechazo y el desprecio.  Ser el objeto de rechazos constantes llenos de vergüenza durante la niñez puede llevar a una persona a que tema y evite las relaciones cercanas.  El desprecio constante lleno de vergüenza puede causar en una persona mucha rabia y hostilidad por muchos años.
El rechazo y el desprecio constantes, ya sea uno o el otro, o una combinación de ambos, tienden a crear niños y hombres que temen y evitan afirmar sus necesidades de un modo sano.  Por lo tanto, los hombres que experimentaron una gran vergüenza durante su niñez enfrentan un mayor  obstáculo interno para buscar ayuda, o hasta para sentir que tienen el derecho a buscar ayuda, y eso incluye ayuda para superar su vergüenza.

Se Puede Superar la Vergüenza

Es posible superar la vergüenza, aún la vergüenza más intensa.  No es posible enfatizar este punto lo suficiente.
  • Es posible buscar una conexión genuina con la gente capaz de ofrecerla.
  • Es posible encontrar la ayuda que usted necesita para superar la vergüenza que usted siente por las experiencias sexuales, y hasta se puede superar un nivel más profundo de vergüenza creado por relaciones vergonzosas tempranas.
Muchos otros hombres lo han hecho.  Muchos otros hombres han estado asombrados y orgullosos sobre como han superado la vergüenza y han cambiado sus vidas.

Como, por Ser Hombre, Puede Ser Más Difícil la Sanación



Los ‘Hombres de Verdad’ no Tienen estas Experiencias

Es un mito, sin embargo un mito poderoso: que los hombres nunca son usados o dominados sexualmente de tal manera que se sientan vulnerables o abrumados como resultado de ello.
Debido a este mito, los chicos tienden a encontrarse en una de las dos situaciones descritas a continuación.  En ambos casos les es difícil seguir adelante y logar la vida que quieren y merecen.
  • Sufren los efectos negativos, pero no se dan cuenta de que lo que sucedió les hizo daño o que está relacionado a sus problemas actuales.
  • Se dan cuenta de que las experiencias fueron dañinas, pero se sienten demasiado avergonzados como para buscar apoyo para tratar dichas experiencias.
Ambos problemas se agudizan debido a la ignorancia generalizada de la sociedad -  sobre el hecho de que no es tan raro que los niños tengan este tipo de experiencias, las cuales pueden tener efectos negativos duraderos, y que los hombres pueden superar estos efectos ser a la vez  viriles.
El resultado es demasiado común: aumenta las probabilidades de que un hombre se quede  estancado en un sufrimiento innecesario y con un potencial perdido.

Los ‘Hombres de Verdad’ no Tienen, ni Muestran Emociones Vulnerables

Debido a este mito, muchos hombres no prestan atención a los efectos emocionales de sus experiencias sexuales no deseadas.  Y si lo hacen, no se permiten buscar el apoyo y la ayuda que necesitan.
Aunque usted no lo crea, desde su nacimiento los varones están diseñados  para ser másexpresivos y reaccionar emocionalmente más que las mujeres.  Por ejemplo, los bebés se sienten afligidos con más facilidad, y lloran más pronto y más frecuentemente que las bebas.
Al bloquear los sentimientos ‘vulnerables’ también se bloquean los sentimientos positivos.
Sin embargo conforme van creciendo, ya sea a través del trato que reciben de sus padres, de sus maestros y de otros niños, así como de los juegos que juegan, o por lo que ven en la televisión, las películas, los juegos de video y el Internet — a los niños se lesenseña constantemente a ser lo contrario: emocionalmente inconscientes e inexpresivos, especialmente cuando se trata de los sentimientos vulnerables.
Los niños, aún sin pensarlo, también aprenden que deben sentirse avergonzados por dichos sentimientos y que hasta se deben de odiar por tenerlos.

Capacidades que Todos Tenemos y Necesitamos

La capacidad de ser consciente de las emociones vulnerables, expresarlas a otros y aceptarlas como parte de estar vivo es una capacidad humana.  Cada niño y niña nace con la posibilidad de desarrollarla.
En términos biológicos, los niños pueden estar más dotados para desarrollar estas capacidades.  Son los valores y los hábitos culturales los que causan que dichas capacidades sean suprimidas en los varones (o que se las saquen a base de palizas, en el sentido literal de la palabra).
Cada varón recibe el mismo mensaje: ‘No reconozca su dolor.  No lo exprese.  No hable sobre ello con nadie.’
La mayoría de los niños y hombres toman muy a pecho estos mensajes.  ‘De ninguna manera me harán llorar.’ ‘No voy a ser débil.’  ‘Nadie me va a tildar de niña.’
Tales reglas rígidas y no realistas sobre lo que significa ser ‘varonil’ conllevan a que muchos niños y hombres se sientan inseguros.  Además, estas reglas alejan a los hombres de las mismas capacidades que necesitan para superar los efectos negativos de sus experiencias sexuales no deseadas de su niñez: que sean conscientes de sus emociones vulnerables y que las acepten para llegar a dominarlas en vez de huir de ellas con conductas autodestructivas (por ejemplo, reaccionar rápidamente con enojo o agresión).
No se trata simplemente de rechazar dichas capacidades.
Aún si un hombre quiere ser consciente de sus sentimientos vulnerables y tratarlos para llegar a dominarlos y atraer la vida que desea, es más fácil decirlo que hacerlo.  El tiene que luchar en contra de décadas de ‘entrenamiento sobre la masculinidad’ y el condicionamiento de su cerebro.
Menos mal, siempre se puede cultivar las capacidades que tenemos todos para tratar las emociones vulnerables.  Nunca es tarde.
Cualquier hombre puede aprender a ser consciente de dichos sentimientos y a llegar a dominarlos, especialmente con ayuda.  Muchos hombres ya han aprendido a hacerlo, generalmente a través de amistades o relaciones íntimas con mujeres.

Unos Puntos para Finalizar

Primero, no estamos sugiriendo que los hombres tienen que ‘ir con un terapeuta y llorar.’
Lo que sí estamos diciendo es que el bloquear sentimientos vulnerables puede ser un gran obstáculo para lograr la vida que usted quiere y merece.  Queda en las manos del hombre decidir cuando y como tratar dichos sentimientos vulnerables, y cualquier buen terapeuta (o amigo, o pareja) entenderá esto y lo respetará.
Segundo, el aprender a experimentar y expresar emociones vulnerables (en los momentos y los lugares que usted escoja) significa hacerse más masculino en muchos aspectos positivos.
Significa hacerse más fuerte ante el dolor, controlar más sus emociones.  Significa tenermayor libertad para responder a situaciones basándose en decisiones inteligentes en vez de exabruptos para demostrar su hombría.  (Para explorar más esta idea, vea Valores.)
Por último, para muchos hombres es increíblemente útil el hecho de reconocer simplemente  estos desafíos únicos que enfrentan, ser menos exigentes con ellos mismos, y tomar tiempo para reflexionar sobre sus suposiciones sobre lo que significa ser un hombre que ha tenido experiencias sexuales no deseadas en la niñez.

martes, 9 de abril de 2013

¿QUE PASA DESPUÉS? ¿PORQUE ABUSAN DE TI?

                                                                        
Cuando era pequeña, tenía adoración por mi abusador, cuando llamaba a la hora de comer a casa desde el trabajo, yo iba corriendo como una loca al teléfono para hablar con el. Recuerdo incluso que una vez, iba tan deprisa, que tomé mal la curva de la habitación y me golpeé contra la esquina de la pared, haciéndome una brecha en la frente.
Después, empezó a cambiar todo. En la época del abuso, yo odiaba cuando me decía que estaba muy pez en las matemáticas, (siempre he sido de letras y los números me costaban más), no soportaba cuando eruptaba, cuando bostezaba, no aguantaba nada de el. Cuando hurgaba en su nariz, ¡todo, odiaba todo!. Cuando fumaba en la mesa sin haber siquiera acabado de comer.¡Que asco!
Después tuvo que dejarlo a la fuerza por prescripción médica, ¡menos mal!.
De adolescente, sólo podía salir o el sábado, o el domingo por la tarde, de las 18h hasta las 22h, y sin pasarme ni un minuto, tenia que llegar antes de la hora porque si no había unas broncas monumentales.
Con la ropa que me ponía también había problemas, siempre, y controlaba todas las amistades que tenía, que no eran muchas.
Me fui de casa a los 18 años por no aguantar más viviendo allí. Después, al cabo de unos 8 años, enfermó y murió, y no sentí pena, me sentía rara, no se si por los acontecimientos o porque en el fondo me sentía culpable de no sentir tristeza, me quedé igual prácticamente, incluso recuerdo que un día o dos antes de morir, en urgencias del hospital, discutimos otra vez y le dije que me daba igual lo que le pasara y me fui, y hasta que me llamaron al día siguiente diciéndome  que había fallecido no volví.
Recuerdo que uno de mis familiares, nada más verme llegar, antes de entrar en la habitación donde yacía el, me dijo de malas maneras y delante de todo el mundo: -¡Ahora no montes un numerito de los tuyos! ¡Encima!
Habían sido discusiones tras discusiones, perseguirme con su mano enorme hasta mi habitación para arrearme alguna bofetada, pero yo me escondía y no dejaba que abriera la puerta. Me iba a la calle y me sentaba en las escaleras de la portería, y lloraba y deseaba ser mayor de edad para irme de casa.
A veces era un infierno. Siempre con miedo, siempre suplicando para poder salir un poco mas el fin de semana, ¡y eso que salia bien poco rato! ¡Por los posters en la pared de la habitación, por la música alta, por cualquier cosa!
Lo que más rabia me da, es que de pequeña, guardo también buenos recuerdos con el, por irónico y estúpido que me parezca, ¡y me da coraje! 
Pero no puedo evitar también tener esos recuerdos, me enseñó a montar en bici, me ayudaba con el belén en Navidad, me hizo una báscula de madera para jugar a las tiendas, me curaba las verrugas que me salieron en los dedos. 

¡¡¡¿Porqué después pasó todo eso?!!!  No lo entiendo, te cuidan, te protegen, y después.....
¿Que les pasa? ¿Dejan de quererte? ¿Que pasa después? ¿Porque?


"LA MUJER PEDÓFILA TAMBIEN EXISTE".


 
La propia madre  abusaba de ella. ¿Como es posible? Pues si, es posible. Física, emocional, psicológica-mente  El abuso por parte de la mujer va más allá del mero abuso físico.  Es emocional, psíquico. La dominación, sobre  todo en ese ámbito, es uno de los puntos claves en la mujer pedófila.
En algunos de estos casos, la agresora, que suele sufrir anorgasmia, vive su sexualidad a  través de las experiencias, las vivencias sexuales que obliga a realizar a la víctima y a relatar posteriormente con todo lujo de detalles. Este tipo de  comportamientos suelen darse con victimas adolescentes o  en edad adulta.
En otros casos, aprovechan su calidad de cercania familiar con el niñ@. Madre, tia, hermana, amiga, etc para llevar a cabo sus agresiones, sus perversiones y deseos pedofilos y que pasen completamente desapercibidos enmascarados en amorosos actos de afecto.
Lo que les resulta extremadamente comodo puesto que, por naturaleza nadie pensará que una mujer, una madre, pueda abusar de un niñ@.

No existe un perfil preciso que identifique a una pedófila, pero puede tratarse de una mujer que se oculte ante los demás tras una imagen de una ama de casa respetable, cordial, atenta, alejada de todos los excesos tanto en el beber y en el hablar, en apariencia buena madre. 
Un patrón muy parecido al del perfil de los hombres.
Según las estadísticas sobre el tema, el 86% de las víctimas de pedofilia femenina enfrentan la incredibilidad de la sociedad. 
Sólo el 14% de las victimas son creídas debido a que, en la mayor parte de los casos, suele ser el hombre el agresor. A la sociedad, se le rompen los esquemas cuando es la mujer la pedófila. 

No necesariamente, al igual que en el caso de los varones, la niña abusada sexualmente en su infancia, llega a ser una pedófila en su vida adulta. Solo un 18% de las mujeres abusadoras han sido víctimas de abuso. La cifra se incrementa considerablemente en el caso de los hombres, pero nunca en su totalidad.
No por ser abusado estás destinado irremediablemente a ser un/una pederasta, ni tampoco el/la que no ha sufrido abusos esta libre 100% de convertirse en uno de ellos.
  
Muchas de estas víctimas de mujeres pederastas, como en el caso de los abusadores hombres, ejercen la prostitución en su vida adulta.
De hecho esta comprobado que el 75% de las mujeres que la ejercen han sido víctimas de abusos sexuales en su infancia.

Evidentemente, no hay que ir con miedo por la vida en lo que respecta a nuestros niños ni a familiares, conocidos, etc, pero si con cautela tanto con hombres como con mujeres que nunca está de más estar atento. 
CADA ABUSO QUE PUEDA EVITARSE SALVA UNA VIDA O MÁS.


viernes, 5 de abril de 2013

Mamá te he buscado...

Querida Mamá te he buscado en lugares, personas, pasatiempos y obsesiones. En los brazos, besos y miradas de mujeres a las que amé o creí amar, todas relaciones que nunca me llenaron, relaciones en las que toleré lo impensable y todo por una gotita de cariño, de aprobación, por una mirada, por un "me importas mucho" y es ahora al trabajar mi relación contigo (quizás debo decir la relación que no tuve contigo) que me doy cuenta que en todas estas personas te buscaba a vos, que detrás de esa necesidad y ese deseo inmenso estabas vos, estaba mi niña hambrienta de tu mirada, de tu cariño, de tus atenciones.

Quiero contarte de mi dolor, de mis carencias, quiero darle voz a esta niña que está en mi, que ha sufrido en silencio, que creció diciéndose a si misma que era lo suficientemente fuerte como para vivir sin tu presencia, sin tu cariño. 

Es hasta ahora desde mi proceso que tengo un verdadero encuentro con vos, con mi lado femenino y he llegado a él por una sucesión de relaciones a cada cual más abusiva que la anterior, tuve que tocar fondo para darme cuenta que tenía que haber algo más que malas decisiones en mi forma de elegir pareja, que tenía que haber una razón por la cual elegía a mujeres emocionalmente inaccesibles, me llevó mucho tiempo darme cuenta de esto.

Gracias a mi proceso, al acompañamiento en terapia y grupo de apoyo logré darme cuenta que la única forma en la que podía liberarme de vivir mis relaciones de forma dolorosa y humillante, era mirar hacia atrás, me decidí a descubrir el origen de mis carencias afectivas, de la insatisfacción de mis necesidades primarias, de la no atención de mi madre para conmigo y mis hermanas. No es fácil esto, me está costando mucho, he tenido bloqueos, ataques de pánico, pesadillas, momentos en los que deseo salir corriendo y no puedo moverme de mi cama, o episodios de llanto sin razón aparente en cualquier sitio, especialmente en mi trabajo, lo cual es bastante incómodo, no ha sido, ni es fácil, pero es completamente valioso, vale el esfuerzo.

Hoy muchos años después de que esa niña decidiera ser fuerte para no sentir tu partida, comienzo a vivir mis pérdidas, todos esos momentos en los que te necesité y no pude ni siquiera llorar por tu mandato: tienes que ser fuerte por tus hermanitos! y lo hice mamá! lo he sido y he pagado un alto precio por ser tan obediente y leal a tus mandatos, te he sido fiel, aún cuando he pensado que no.

Hoy gracias a mi proceso es que comienzo a descongelar montañas de hielo y sabes lo que sucede cuando una se descongela? te llueven emociones y sentimientos, te abruman, es sano, bien lo sé, pero cómo duelen.

Mamá, cuánto sufrimiento me pudiste haber evitado con minutos de cariño, con un poco de la atención que le dabas a tus estudiantes, hoy como mujer adulta me enfrento al reto de cuestionar tus mandatos, de meditarlos y decidir con cuáles me quedo y cuáles desechar, pues me han traído dolor y soledad.

No me mal entiendas, te quiero, te amo mucho, y te extraño tanto, pero necesitaba decirte esto y mucho más, perdona si mis palabras y mis quejas son duras, trata de ponerme en el lugar de esa niña a la que no viste, ni mimaste, ella soy yo, una adulta que ahora lucha cada día por vivir una vida distinta, tengo derecho a decirte lo que me hizo tu falta de afecto, de calor, tu tacto. Es mucho lo que llevo dentro, para sanar me es imperativo sacarlo, llegará o no el momento en el que podré hablarte desde el amor, desde el perdón, desde la compasión, en otro momento miraré hacia atrás y se te podré comprender como mujer que también sufrió y vivió violencia. Hoy me daré permiso de desahogarme y sacar mi llanto, mi tristeza, mis años infantiles perdidos, esos dorados, rosados que se tiñeron de tristeza porque tus ojos no me miraron, ni me prestaron atención, necesito sanar mi interior si es que quiero tener la oportunidad de vivir el amor en mi presente.

Seguiré cuestionando, seguiré mirando y buscando en mi pasado, en mi niñez las respuestas, la llave de esa puerta inmensa que soy YO.


miércoles, 3 de abril de 2013

Inevitable


La única cosa segura en la vida es que en algún momento vamos a morir, es inevitable

Mi propia mortalidad no me asusta; me asusta dejar cosas a medias, problemas, malentendidos y el dolor que el hecho pueda ocasionar a quienes quiero. La soledad que queda es a lo que temo, vivir hasta quedar sola en compañía.

A veces puede parecer que soy distante, insensible o que no me interesa el fallecimiento de alguien a quien conocí o que haya sido familia de alguno de mis allegados. La idea de aferrarse, de no dejar ir y desear prolongar la vida aunque signifique sufrir no la comprendo, no puedo mostrar empatía por esa forma de pensar y prefiero mantenerme alejada. Entiendo el dolor, entiendo el proceso de pérdida... el duelo, la tristeza que queda cuando alguien no estará más.

Lamento que una persona joven o un niño fallezcan porque, en teoría, tenían toda una vida por delante llena de oportunidades. Lamento cuando se trata de un accidente o un crimen, pero cuando se trata de enfermedad me parece que a pesar de la tristeza uno puede sentir alivio, ¿por qué los seres humanos nos aferramos aun cuando la persona que queremos sufre?

Mi madre en parte es responsable de esta manera de pensar, pero en gran parte esto proviene de los abusos. A los 8 o 9 años ya pensaba en morir, me encerré en el baño y me miré al espejo, me despedí y pedí perdón; a esa edad pensaba que un pequeño frasco de antiséptico me mataría. Me quedé con el frasco en la mano y me senté el suelo, me sentía arrepentida, culpable y aliviada de no hacerlo porque no iría al infierno (que es lo que ocurre con los suicidas según mi religión).

¿Por qué no lo intenté? me detuvo la vergüenza que mis actos traerían a mi familia y el dolor de mi madre y de mi abuela, en ese momento prefería seguir aguantando que traer desgracias a la casa.

Desde entonces pensaba seguido en la muerte... ¿cómo hacerlo de la manera más rápida? ¿cómo hacerlo de la manera más limpia? ¿de la manera más eficaz? ¿de la manera que dejara menos problemas a mi familia?

A los 16 años casi me corto las venas, tampoco hice el intento, de nuevo la vergüenza familiar pesó más (¿afortunadamente?), decidí que irme de esa casa era mejor. Unos meses después pensé en una sobredosis con mis antidepresivos y ansiolíticos... hasta dejé de tomarlos para juntar una buena cantidad... pero pudo más el agradable efecto de entumecimiento emocional que me proporcionaba tomar el doble de la dosis con algo de licor.

Años después quise desaparecer cuando una relación de más de cinco años llegó a su fin, pero esa vez pudo más mi orgullo y mi deseo de que no me vieran vencida.

Sigo aquí y de vez en cuando quisiera no estar, no ser, no existir a pesar de todas las cosas buenas que tengo ahora, a pesar de mi vida ha mejorado. No sé que fuerza me impulsa a seguir, no me considero fuerte mas bien me considero terca y no quiero traer dolor a quien amo y me ama; no hace mucho le dije que quería morirme y el dolor reflejado en sus ojos me impactó y me sacudió algo del dolor, comprendí que mi vida valía la pena y que merecía vivirla a plenitud. 

He realizado cambios, he dado pequeños pasos, he salido un poco de mi zona de confort; estaba muerta en vida y creo que eso es más triste que fallecer.

Y mientras llega ese momento inevitable buscaré el lado hermoso de la vida, trabajaré para librar los obstáculos y también reconoceré mis limitaciones, el camino no está definido. La vida es tan bonita, es una oportunidad única y maravillosa, la felicidad no llega por arte de magia, se lucha por ella... 


martes, 2 de abril de 2013

ATRAE A LOS MONSTRUOS DEBAJO DE LA CAMA


Es triste decirlo, pero desde que estoy intentando hacerle frente a todo este tema del abuso no duermo prácticamente nada, sería mentir si dijera que no duermo, pero la verdad es que me paso la noche en vela hasta que el alba comienza a vislumbrarse y a aclarar un mínimo el cielo: es entonces cuando me siento segura y el Morfeo derrota a mis miedos.
Es absurdo, porque el abuso fue de día, y porque no ocurrió en mi casa. Pero desde entonces tengo sueños agobiantes en ese momento en el que no sabes si estás dormida o despierta, pero hace cosa de una semana tuve el peor sueño de todos.
Soñaba que estaba en mi cama, tal cual estaba en ese momento y que el hombre que me violó cuando tenía 16 años se metía en mi cama, y todo empezaba otra vez: otra vez yo era incapaz de moverme, o de hacer algún ruido; lo sentía todo como si ocurriera de verdad, notaba que sangraba y que las sábanas se empapaban. Creo que estaba despierta, o casi, cuando soñé todo esto, lo que lo hace más perturbador, porque me hace pensar que estoy más loca aún de lo que imaginaba.
Esto ocurrió a las 3 de la mañana, desde esa hora hasta las 7 fui incapaz de moverme de la cama, de hacer un sólo ruido… todavía seguida acojonada como una niña pequeña, como si quedándome completamente quieta nadie me fuera a hacer daño, como si así evitara que el monstruo de mis pesadillas volviera otra vez.
Creo que estoy enloqueciendo.

EN ESTADO DE PÁNICO


Así llevo una semana.
Siempre me han dicho que cuando una está bien ,parece como si todo a nuestro alrededor,esas piezas del puzzle, se fueran re colocando y las cosas buenas siguen pasando.
Creí que ya no podría alcanzar más felicidad,creí que ya lo tenía todo...y de repente un mensaje y un email.
Un hombre quiere saber de mi,un hombre quiere conocerme,un hombre quiere quedar conmigo.
Todos mis miedos afloran,mis sentimientos de duda ,temor,asco.
Nuevos recuerdos vienen a mi,mi insomnio reaparece,y tras todo esto,el problema de siempre.
Es dulce ,amable,legal,me trata con respeto,me valora,reímos juntos y nos lo pasamos bien.
Pero tras toda esta diversión existe mi miedo a dar el siguiente paso.

Nunca creí que podría estar de nuevo con un hombre a solas,que ese hombre me respetaría y mucho menos que no tuviera prisa para estar conmigo en la intimidad.
Y cuando todo esto se da,mi cabeza empieza a pensar que tal vez es el momento que yo estaba esperando,quizás es esa persona mágica,que toda mi vida he estado esperando.pero mis miedos siguen estando. Me da miedo que si no accedo a algo ya,él huya.

En mi interior una vocecilla me grita que tal vez es lo mejor y me siento con él y le cuento parte de mi vida con la esperanza de que huya lejos,como la gran mayoría de hombres con los que me he topado.
Pero él me mira a los ojos y tranquilamente me dice: pues está bien saberlo,pero no me afecta para nada...Y yo quiero desaparecer,porque siento que cada vez me siento más atraída por é y esto me pasará factura.

La noche pasa,unas copas unas risas y el momento de volver a casa.Y cuando nos despedimos,dándonos unos besos en la mejilla unas palabras salen de mi boca invitándole a subir a tomar la última copa. Una hora más de risas,de historias de ayer y de fantasmas en la tele.Y de repente,ese beso. Ese beso que me hizo sentir tantas cosas.

El deseo y el sentimiento de culpa vienen a mi cabeza pero me dejo arrastrar simplemente me dejo. No estoy segura de querer seguir pero no se lo digo y de repente aparto su mano mientras me acaricia...
Sin embargo lo invito a quedarse a dormir,...y él caballerosamente declina mi invitación y me dice que no,que se ha de ir.
Un par de besos más y un adiós.

Largas conversaciones por chat a escondidas durante nuestro trabajo...
Y una nueva quedada...sé lo que supone,sé que llegó el momento,sé que deseo hacerlo pero mi cabeza se sigue negando a lo que desea mi cuerpo.

Los sentimientos como antaño contradictorios,deseo y miedo,incertidumbre,pasión ...
Pero por encima de todo pánico a ese momento,a sentirme demasiado fría,a que él se de cuenta y que crea que lo rechazo,miedo a perder esto tan bonito que tenemos,miedo a perder esta inocencia disfrazada de deseo,miedo a que como él dice salgan mis dos yo,la que le dice que he sido abusada y que a veces me pasa factura estando con hombres,y la que se deja llevar por la pasión, y encanta a los hombres,sintiéndose luego sucia y culpable...
No sé qué pasará,no sé cómo irá ,pero como siempre,espero seguir avanzando hacia una vida plena ,llena de felicidad,y espero que sea con él.

viernes, 22 de marzo de 2013

Angustia con las imagenes eroticas


                                                           
Una secuela o consecuencia de los abusos sexuales que sigo manteniendo, muy a pesar mio, es la terrible incomodidad, la angustia y el pánico que me produce la visión de imágenes eróticas o sexuales en la Tv, en las revistas o en la calle.
Antes me daba vergüenza descubrirla, porque me la han ridiculizado en ocasiones y eso me ha hecho sentir muy mal. Pero ahora lo digo abiertamente.
Este hecho lo he comentado con algunos profesionales de asociaciones de ASI y ni caso me han hecho y le han quitado toda importancia, dejándolo como una fobia ridícula mía. Y yo sinceramente, lo paso realmente mal.
En casa no vemos anuncios, ni programas o series plagados de cargas eróticas femeninas por todas partes,ni escenas de desnudos o sexo.
Mis hijos, según que series actuales,según que dibujos animados, tampoco los ven por lo que fomentan y las escenas de esa índole que sacan. No creo que sea lo adecuado para su edad.
Mi marido y yo pensamos que ni yo tengo que ver a otros hombres ni el tiene que ver a otras mujeres en esas actitudes, que es en la mayoría de los casos, puesto que es la imagen femenina la que se lleva casi todos los desnudos o cargas eróticas. Cuando va a salir algo, cambiamos de canal o ponemos el teletexto.
EN eso pensamos igual, al margen que yo haya pasado por abusos y el no.
Por eso seguimos juntos.
Mi secuela, no está en el hecho de no querer ver imágenes eróticas por cualquier lado, ya que cada uno decide lo que quiere ver y lo que no. Incluso hay quien opta por no ver la TV. Es una forma de vivir que puede elegir una persona, sin necesidad de pasar por ningún hecho traumático.
La secuela la tengo en el dolor que siento, lo mucho que me violentan estas imágenes de mujeres por todas partes con según que ropa o sin ella y en según que actitudes.
Me ha pasado desde que era adolescente, después del segundo abuso. Pero con los años, se ha acrecentado.
Analizándome como siempre a mi misma, creo que siento terror con estas escenas porque inconscientemente, odio todo lo que pueda excitar sexualmente la mente de un individuo y como consecuencia, después, hacerte daño. Los muchos años de experiencia viviendo en el mundo de la prostitución, también han contribuido a fomentar esta secuela.
Si no existieran parte de estos estímulos, que tan gratuitamente nos casi obligan a observar, no giraría tanto el mundo en torno al sexo o a la imagen a nivel erótico. La vida de muchas personas está basada la mayor parte del día en la búsqueda de elementos eróticos en el sexo contrario.
Muchos no lo reconocen, pero otros si llegan a darse cuenta.
Me gustaría poder algún día, aunque en casa sigamos quitando este tipo de imágenes, porque repito, es una decisión de los dos, no sentir ese dolor tan grande, esa sensación de terror y esa angustia que siento cuando intuyo que va a salir este tipo de imagen.

http://abusosenlainfancia.blogspot.mx/2013/03/una-secuela-o-consecuencia-de-los.html

domingo, 10 de marzo de 2013

NO ME RECONOZCO Y ME ENCANTA


Todos a esta altura sabéis la gran revolución que se está dando en mi vida.
Durante años,muchos años ,odié mi cuerpo.Lo veía como el culpable de una supuesta provocación hacia los hombres,un instrumento de que se servían ellos porque no podían resistirse a él.
En mi adolescencia,estaba cansada de que chicas a las que yo admiraba ,porque simplemente eran "normales" me dijeran que ojalá ellas pudieran tener mi cuerpo,ese que yo odiaba.
Tanto me lo decían que más se acentuaba el hecho de odiarlo.
Creo que lo he contado otras veces,que empecé a quemarme brazos,piernas e incluso los genitales.

Era una manera de hacer que mi cuerpo fuera menos atractivo. Cuando rompí definitivamente el silencio con mi madre,y me quité ese gran peso de encima,lo primero que hice fue cortarme la gran melena que tenía.
Casi me llegaba a la cintura,y me fui a un peluquero amigo mio,y le dije que me rapara la cabeza al uno.
Fue mi primera reacción,cortar eso que a todos gustaba,a mi padre y sobre todo a mi vecino.
Aún recuerdo la mirada de mi padre cuando me vio rapada... Otro tanto,me sucedía con la ropa. Arreglarme para mi era ponerme un vaquero de mi hermano y cualquier camiseta.
Mi feminidad estaba desaparecida.
Prendas anchas,que no marcaran mi cuerpo, sandalias,jerseys de cuello alto,que no dejaran ver ni un ápice de mi cuerpo,y zapatillas. Nunca hubo un vestido ,ni una falda,ni un top,nada.
Tampoco iba a la piscina ,ni a la playa,porque siempre decía que yo era de montaña...una excusa más.
La realidad es que no podía mostrar mi cuerpo.También odiaba el sentirme observada,o que algún hombre me echara un piropo o una provocación,una vez más me sentía mal.
Ir de compras,era una agonía.Lo odiaba y no perdía tiempo en ello.
Me gustaba ver ropa sexy,aunque nunca la compraba...prefería irme a la sección de señoras,y me compraba lo primero que me entraba.

Y de repente,por primera vez desde hace veinte años,mi pelo está creciendo.Ya casi me pasa de los hombros,y me gusta verlo así.
Y pienso que me hace falta ropa,y tras salir del trabajo ,me voy de compras.
Por primera vez me pruebo ropa,pero no compro lo primero que me cabe,porque no me sienta bien.
Y salgo de una tienda y entro en otra. No miro jerseys que tapen todo,no miro pantalones anchos...busco ropa ceñida,que marque mi cuerpo,pantalones que me marquen mis curvas y ropa sexy. La gente no lo entenderá pero para mí supone una revelación.
Por primera vez disfruto de ir de compras,y me levanto y pienso en qué ponerme.
Y me miro al espejo,y me pruebo cosas antes de salir. Intento cuidar mi aspecto y es un gran esfuerzo para mí. Tengo que ponerme al día en moda,complementos...nunca lo hice...y ahora me encanta,aunque a veces me crea ansiedad. Pero lo mejor de todo es que no lo hago para nadie ,ni por nadie.Simplemente lo hago por mí,porque me quiero,porque me empiezo a gustar.
Porque ese cuerpo perfecto dejó de serlo y llegué a engordar veinte kilos,de los que ya he dejado quince,y ni siquiera lo había valorado,hasta que alguien en un momento preciso,te dice,"tía qué delgada te estás quedando"...pero sólo había cambiado mi ropa de vestir,ya hacía tiempo que había dejado esos kilitos. Pero pese a todo,hoy de nuevo me he sentido observada por un hombre. Ha sido incómodo,pero no he bajado la cabeza.

Me he sentido orgullosa de mí,y sobre todo de mi cuerpo. Y supongo que habrá gente que pensará que todo esto es una estupidez,pero para mí es la señal de que mi autoestima está creciendo,que me siento capaz de todo,de que mis miedos han desaparecido,y sobre todo de que me perdono.

Perdono mi cuerpo,tantas veces maltratado por tantos y también por mí.
Y ahora me toca empezar a cuidarlo también.


Publicado por Carmen Rodríguez


sábado, 9 de marzo de 2013

A todos los adultos de mi infancia:


Tu sabes quien soy, yo sé quien eres. Muchas de estas afirmaciones están escritas expresamente para ti, otras tal vez sepas a quien van dirigidas. Toma lo que creas que te pertenece, intenta ser crítico contigo mismo, no te creas el único adulto importante de mi infancia, y si en algo opinas que no he sido justa contigo mi correo privado sigue abierto. No pretendo atacarte, no quiero poner a nadie en evidencia. Tan sólo deseo dejar claro mi punto de vista, porque desde ahora, en el tema de mis abusos, yo soy la que manda.

No te consiento que te aproveches de mi silencio primero y de mi falta de memoria después, del hecho de que mis recuerdos son sesgados, incompletos o no puedo fecharlos en un día o una época concreta. No te consiento que me juzgues como un implacable juez que argumentase que si yo no puedo aportar fechas, horas o pruebas físicas no darás por bueno mi testimonio. ¿Qué yo estaba vigilada? Vigilada… Los cojones!

No te consiento que me hagas dudar de mis recuerdos. Sobre todo de los sensoriales, de aquellos sonidos o imágenes que van acompañadas de sentimientos y pensamientos íntimos. Lo que ya recuerdo lo recuerdo bien, aunque tu tengas mejor memoria.

No te consiento que digas que tengo demasiada imaginación, que me invento cosas o que miento. Que mi escape durante todos estos años haya sido crear mundos de fantasía donde evadirme de mi mierda de realidad, no significa que haya confundido ambos mundos. Por desgracia siempre he tenido muy presente lo que me hicieron y nunca he tenido problemas para distinguir lo que era producto de mi imaginación con la verdad.

No te consiento que me trates de loca. Me has recomendado que acuda a psicólogo o a un psiquiatra porque consideras que lo que denuncio y que se puede leer en este blog es producto de un trastorno. Tengo noticias para ti: Efectivamente tengo un trastorno. Concretamente un Síndrome de Estrés Post Traumático provocado por las agresiones de mi infancia. Así me lo ha descrito mi psicólogo.

No te consiento que vuelvas a decirme que olvide el tema, que es pasado, que no sirve de nada insistir en ello. Porque curiosamente, tu eterna recomendación de perdonar, olvidar y/o callar me estaba hundiendo en la mierda -esa que dices que si se revuelve huele- y sin embargo hablar y sacar todo a la luz me hace sentir inmensamente feliz. Me estoy dedicando a limpiar la mierda, y si todavía te huele, es porque tú aun la tienes encima. Será pasado cuando a mí ya no me duela recordarlo, no cuando a ti te interese.

No te consiento que le restes importancia. La tiene, mucha mas de la que tu te dispones a admitir. Esa estupidez de que los niños no sienten con la intensidad de los adultos, que no experimentan dolor o que olvidan sin secuelas, es una de las mayores patrañas que se han creado para que los adultos como vosotros, que debíais cuidarme y protegerme os lavéis las manos diciendo que “eras muy pequeña, no puedes acordarte” o “sólo fue una vez, y no llegó a pasar nada”. Lo recuerdo, fue mucho mas que una vez y pasó de todo. Y tu no eres quién para decidir cuánto o cómo me debe afectar.

No te consiento que minimices o niegues mis secuelas y mi comportamiento durante mis Años Oscuros, cuando yo creía que te importaba una mierda mi vida y lo que hiciera de ella. Son efectos secundarios que te niegas a reconocer. Todas mis conductas “raras”, absolutamente todas, son producto de las consecuencias de los abusos. Puedes recriminarme que esos comportamientos te han hecho daño, incluso entenderé que no me los perdones, estás en tu derecho. Ahora soy consciente de todo lo que hice y se que muchas cosas no estuvieron bien, pero no pienso cargar con esa responsabilidad ni un minuto mas, porque si yo no hubiera sido el juguete sexual de tres cabrones (tres, que recuerde) no estaríamos hablando de mi conducta.

No te consiento que me mientas. Lo has hecho durante años para esconder las pruebas del delito que se estaba cometiendo conmigo, para mantenerme callada y que nadie conociera la clase de monstruos con los que te has relacionado o has convivido. Y tu interés por esconder todo el asunto me ha hecho daño a mí.

No te consiento que me acuses de ser la incitadora o me responsabilices de consentir mis abusos, que me acuses de ser como mi padre. No imaginas el daño que me han hecho esas palabras. Y no te las voy a perdonar jamás.

No te consiento que me humilles en público diciendo a todo el que quiera oír que soy una mala persona por no preocuparme de mi familia, esa que minimiza o niega mis abusos y defiende a los agresores. Tu falta de protección primero y tu poco tacto después son los que me han separado de ti y de la familia.

No te consiento que me llames “desagradecida” cada vez que he sacado el tema de mi infancia a relucir. Te has empeñado en ver exclusivamente la parte negativa de mi decisión de hablar, acusándome, minimizando, negando y/o mintiendo. Y me has respondido con un portazo en la cara demasiadas veces. Si tu paciencia tiene un límite, la mía también. Pero a diferencia de ti yo no era un adulto responsable, no he podido hacer nada al respecto hasta ahora. Si no estás dispuesto a ayudarme no esperes mi agradecimiento, confórmate con lo que hay escrito en este blog.

No te consiento que me hagas chantaje emocional, cuando me amenazas con tu propio dolor causado por mi decisión de sanar destapando la herida. Yo no soy la responsable de los actos que los demás pueden llevar a cabo si decido hablar. Mi propia salud mental está por encima de todos vosotros.

Y por supuesto no te consiento que vuelvas a poner condiciones de silencio a cambio de restablecer contacto contigo. No te consiento que me instes a guardar silencio, porque no voy a hacerlo. Me da igual si te perjudica o te hace sentir mal. He guardado silencio para proteger el secreto de un cabrón demasiado tiempo. Y cuando por fin lloro mi dolor tu reacción ha sido el ataque frontal. Cuando mas te he necesitado me has abandonado a mi suerte. Pues ahora atente a las consecuencias, si no te gusta lo que digo, olvídame.

Tengo una herida que tú -consciente o inconscientemente- has contribuido a hacer mas profunda. Si no quieres reconocer tu responsabilidad o ayudarme ahora que he tomado el camino de mi sanación, al menos ten la decencia de no volver a agredirme. Si no me vas a ayudar me estorbas. ¡Quítate de en medio!



"Los que podáis caminar podéis iros, pero dejad vuestros miembros cercenados, ahora me pertenecen"
Uma Thurman en Kill Bill vol. 2 (2004) Película dirigida por Quentin Tarantino

Némesis


jueves, 7 de marzo de 2013

Una conversación.


Hoy de nuevo saqué el tema con mi madre.
Me ha sorprendido bastante porque después de intentar hacer un pequeño ademán de parar la conversación,yo me he sentido ofendida y ella se ha dado cuenta.
Le he dicho que me hacía daño el hecho de que no quisiera saber lo que he sufrido. Y me ha dicho que yo he sufrido aquí y ella en la lejanía también,supongo refiriéndose a la época de mis intentos suicidas.
Le he explicado que eso que ella se niega a querer saber,hay extraños que sí se atreven a escuchar y que le pese a quien le pese se acabó mi silencio. Me ha dicho que hago muy bien,que soy muy valiente...increíble escuchar esto de la boca de mi madre.
Le he contado cosas acerca de mi colaboración con RANA,de las charlas que doy tanto en colegios,como institutos,asistentes sociales...
Me ha escuchado atenta,y me decía muy bien ,muy bien... Me he sentido feliz escuchando estas palabras de la boca de mi madre.

También le he dicho que he sido entrevistada varias veces en televisión,y para algún periódico y que el documental,que grabé en julio,narra toda mi historia a cara descubierta.
Que lo sentía si alguien se ofendía pero que yo he estado en silencio y sufriendo treinta y cinco años y ya nada ni nadie me va a callar,caiga quien caiga y toque a quien toque.

Se ha sentido feliz de oírme hablar,su voz temblaba de emoción,y también le he hablado de RANA,de todo lo que me ha aportado, que para mi han sido mis salvadores ,y ella me ha dicho que menos mal que nunca me cansé de buscar ,hasta encontrar lo que necesitaba y nadie de mi alrededor podía darme. Y ahora me tocaría pensar en mi madre de manera diferente,pero de momento no puedo. Me duele sentir este rencor tan grande hacia ella,y sólo espero que al igual que en otros casos pueda ir perdonándola en mi interior.

De momento mis espinas clavadas por ella en mi corazón me pesan como espadas,y puedo entender su reacción de manera racional pero el sentimiento de rabia e ira es tan grande que aún no puedo perdonar. Sólo deseo seguir creciendo lo suficiente ,y poder perdonarla en vida porque de verdad que quiero hacerlo,pero he de sentirlo de verdad.


ANONIMO

miércoles, 6 de marzo de 2013

Yo soy Hank Estrada


Yo soy Hank Estrada, soy un sobreviviente de asalto sexual por un tío cuando era un niño, entonces, mientras estudiaba en un seminario, fui asaltado de nuevo por un sacerdote católico, el padre Juan Raab, de la Orden Misionero Claretiano en los Ángeles. Informé a ambos hombres, y los hombres han encontrado protección por aquellos que no me creen. Comencé un grupo de apoyo para otros hombres sobrevivientes sin saber cómo llevar a cabo una reunión, fue difícil, pero ayudó a tantos hombres a hablar sobre su propia victimización.

He encontrado la curación a través de los años y mi historia completa está en mi libro, ”UnHoly Comunión-Lecciones Aprendidas de vida entre los pedófilos, depredadores y Sacerdotes.” Muchas, muchas cosas positivas me han pasado desde que exponer a los depredadores que me asaltaron hace todos esos años. Tengo 57 años, vivo una vida sana, feliz y voy a celebrar mi aniversario de 30 años en septiembre de 2013.

Me gustaría hacer varios puntos importantes acerca de la curación del abuso sexual; En primer lugar, nadie está a salvo cuando guardar silencio sobre su experiencia de asalto, habrá otras víctimas de ti. En segundo lugar, usted no puede comenzar a experimentar la sanidad si te aferras a la culpa, el miedo y la vergüenza. Estos pertenecen al agresor porque era su decisión de asalto que no la tuya. En tercer lugar, hay muchas maneras de curar, cada uno de nosotros tiene que descubrir lo que se siente mejor para nosotros mismos. Si alguien o algo que se ofrece a la ayuda, no se siente correcto, sigue tu intuición y pasar a otro recurso. No te quedes, porque te dicen también. No todo el que dice estar capacitado para ayudar, es. En cuarto lugar, investigar en línea todos los recursos que puede encontrar acerca de la curación del abuso sexual, mantener y utilizar la información que te inspira y descartar lo que no hace. Su pasado no tiene por qué controlar hoy o arruinar su futuro. Hay muchos sobrevivientes que se encuentran la curación y viven una vida de paz, amor y alegría. Tú también puedes!

Doy la bienvenida a mensajes de correo electrónico a hankestrada@yahoo.com pero, entiendo que soy limitado en mi capacidad de español así que no esperes a una respuesta rápida o prolongada.

Hank Estrada

http://www.hankestrada.com/the-healing.html