martes, 29 de mayo de 2012
Con el tiempo
La vida es una serie de aconteceres que fluyen (ESO YA LO SABEMOS, Y SI NO LO SABEMOS, DEBERIAMOS DE DARNOS CUENTA LO MÁS PRONTO POSIBLE, ESTO PARA "NUESTRO PROPIO BIEN") Algunas personas evolucionan y otras se quedan varadas en algún momento específico de sus vidas (ES ALGO RELATIVAMENTE "NORMAL") A veces ocurre que nos curzamos por la calle con algún conocido de antaño. Alguien a quien no veíamos desde hace muchos años y nos sorprende que nos pregunte cosas como si seguimos viviendo en el mismo lugar que antes (LA VIDA NOS VA CAMBIANDO, EN OCASIONES CAMBIAMOS SIN SIQUIERA DARNOS CUENTA...NO NOS PERCATAMOS, ESTO ME HA OCURRIDO EN LOS ULTIMOS 3 AÑOS, HACE 1 AÑO Y MEDIO, YO NO SALIA DE UNA CRISIS CUANDO YA ESTABA METIDA EN OTRA MULTIPLICADA POR MIL QUE LA ANTERIOR. RECUERDO TRAS RECUERDO ME ASFIXIABA... RECIBIA AYUDA, APOYO, PALABRAS DE GENTE VALIOSA, ME DECIAN QUE ESTABA CAMBIANDO, QUE ME ESTABA FORTALECIENDO, QUE "ERA PARTE DE MI PROCESO" YO... ESTABA CIEGA DE MIS PASOS, PRECISAMENTE POR ESA CEGUERA PROPIA Y EL ESTANCAMIENTO EN EL QUE VIVIA, PERSONAS A MI ALREDEDOR PENSABAN QUE YO "ERA" O "TENIA QUE SER" LA MISMA DE SIEMPRE... OH!! AHORA VEO MÁS CLARAMENTE Y DIGO: ¡QUE EQUIVOCADOS! Y ¡QUE EQUIVOCADA ESTABA YO! AL NO VER MI CAMINO RECORRIDO)
Normalmente, las personas tendemos a sentir la necesidad de satisfacer distintas necesidades a distintas edades (ES POR ESO MISMO QUE NO PODEMOS SER LOS "MISMOS" TODO SE ENCUENTRA EN PERFECTA EVOLUCION!) Por lo general, aquello que nos gustaba hacer a los 15 años no es lo mismo que disfrutábamos a los 30, ni a los 50. Esto tiene su base en la propia naturaleza curiosa del hombre y en su afán y necesidad de superarse (EN LO PARTICULAR ME MOLESTA UN POCO AHORA CUANDO ME DICEN O RECUERDO COMENTARIOS DE PERSONAS CERCANAS Y ME DICEN... AYYYY PERO COMO HAS CAMBIADO!!! ES QUE TUUU NO ERAS ASIIII!! Y DIGO: ¿Y PORQUE DIANTRES, PORQUE DEMONIOS TENDRIA QUE SER LA MISMA...??? SI SER "LA DE ANTES" SIGNIFICA SER LA "TEMEROSA" LA "APOCADA" LA "QUE SE DEJA" LA "QUE SE CALLA" PUES ME LLENO EN EL FONDO DE SATISFACCION Y DIGO PARA MIS ADENTROS PEEERFECTO QUE ME DIGAN QUE "YA NO SOY LA MISMA"!!)
Por lo cual, muchas personas suelen mudarse, cambiar de trabajo o terminar con una relación y comenzar una relación de pareja nueva. No todos evolucionamos al mismo tiempo (CUANDO YO ESCUCHABA LA VIDA Y LOS AVANCES DE OTRAS "SOBREVIVIENTES" DECIA... MALDICION!!! CUANDO LLEGARÉ YOO A SER Y A ESTAR COMO ELLA?! CUANDO!!? NO ENTENDIA NO COMPRENDIA DEL TODO QUE CADA QUIEN AVANZAMOS A "NUESTRO PROPIO PASO") ni en la misma dirección. Algunos lo hacemos más rápido, otros más lento, y además, desarrollamos distintas preferencias a lo largo de nuestra vida que nos llevan a formar nuevos círculos de amistades, etc.
En realidad no se trata de que cambiar o no cambiar sea lo correcto (HAY QUIEN SE ENCUENTRA "SATISFECHO" CON LO QUE ES... CON LO QUE TIENE Y NO HACE MUCHO PARA CAMBIARLO... Y ES PERFECTAMENTE VÁLIDO) Cada uno vive su propio argumento de vida, conforme a sus propias creencias y a sus principios.
Así, como para algunos mantener un mismo estilo de vida por años es “lo correcto”, para otros “lo correcto” es ir evolucionando, (PARA MI LO "CORRECTO" LO VÁLIDO Y LO HERMOSO HA SIDO IR DANDO "PASITOS"... CAER, LEVANTARME, CAER, LLORAR, QUEDARME UN RATITO SOBANDOME LA CAIDA, SACUDIRME, LEVANTARME... Y ASI...) cambiando, probando distintas cosas en la vida, experimentando.
Cada uno decide cómo quiere vivir su vida, qué rumbo quiere tomar, si quiere cambiar o no.
(CADA UNO DE NOSOTROS DECIDIMOS!! AHORA LO ENTIENDO! DECIDO SI QUIERO LLORAR... DECIDO SI QUIERO "MADREARME" EL CUERPO, DECIDO QUE VESTIR EN LA MAÑANA, DECIDO SI ME MAQUILLO O NO... DECIDO PANTALON O VESTIDO, DECIDO LAMENTARME POR EL PASADO QUE NO FUE MI CULPA NI MI RESPONSABILIDAD... DECIDO!! ELIJO A QUIEN QUIERO A MI LADO... DECIDO SI SONRIO A ALGUIEN O LE HAGO UNA MUECA O LE CONSTRUYO UN MURO TAMAÑO "MURALLA CHINA" ... DECIDO SANAR... O ESTANCARME... DECIDO! ELIJO! CAMBIO.. EVOLUCIONO! DECIDO AMAR Y AMARME!!)
CON EL TIEMPO APRENDÍ... CON EL TIEMPO ME DI CUENTA QUE TODOS(AS) TENEMOS NUESTROS "PROPIOS TIEMPOS"
Etiquetas:
Relato de un Sobreviviente
| Reacciones: |
sábado, 26 de mayo de 2012
SIN EXCUSAS...
A la hora de cambiar nuestra actitud y nuestras conductas, o de tomar una decisión importante que pueda significar un cambio rotundo en nuestras vidas, es común que los seres humanos inventemos y usemos mil y una excusas o justificaciones para no tomar tal decisión o cambiar la manera en que actuamos en la vida.
ESTO FUE ALGO QUE A MI ME ESTUVO PASANDO POR NO SE CUANTO TIEMPO, EN DISTINTAS ÁREAS DE MI VIDA. NO UTILIZABA DEL TODO MIL EXCUSAS Y JUSTIFICACIONES PERO FUI "POSTERGANDO" COSAS QUE YO SABIA TENIA QUE REALIZAR Y TOMAR MEDIDAS EN ELLO.
Cuando nuestras relaciones con el entorno o con nosotros mismos no funcionan bien, lo mejor es dejar de repetir siempre la misma rutina que no nos conduce a ningún cambio positivo.
SI, ESPECIFICAMENTE MI VIDA ESTABA ESTANCADA... SIN CAMBIOS POSITIVOS, AUN CUANDO YO PRETENDIA,HACERME CREER QUE TODO ESTABA BIEN... REALMENTE NO LO ERA ASI, ME ACOSTUMBRE A VIVIR EN UN HOYO ESPANTOSO DEL CUAL YO SABIA ESTABA SITUADA AHI... Y MAS TRISTE PORQUE YO ME COLOQUE, O EN MUCHO YO LO CAVE PARA MI MISMA, PARA HUNDIRME MAS.
Como bien decía el físico Albert Einstein, si hacemos siempre lo mismo no podemos esperar resutados diferentes.
Pero cambiar o tomar una decisión crucial, que quizás cambie nuestras vidas para siempre, puede ser atemorizante.
ESTABA INSTALADISIMA EN ESO QUE LLAMAN "LA ZONA DE COMFORT" PENSANDO QUE LAS COSAS SE ARREGLARIAN, ENDERECARIAN POR SI SOLAS, POR PODER DIVINO, POR LA VIDA, POR EL DESTINO, ASI SIN QUE YO HICIERA MUUCHO POR CAMBIAR MIS SITUACIONES.
Por ejemplo, la mayoría de las personas huyen ante la mera idea de hacer una terapia que les ayude a solucionar sus problemas. A LA TERAPIA NO LE TUVE MIEDO... PERO FUI A ELLA AUN SIENDO PSICOLOGA, FUI CON LA EXPECTATIVA DE QUE SERIA COMO LA VARITA DE VIRTUD DE UNA HADA MAGICA Y ME CAMBIARIA DE LA NOCHE A LA MAÑANA TODO POR LO CUAL YO ESTABA PASANDO, OBVIAMENTE NO FUE ASÍ.
Prefieren tapar o negar los problemas o, en muchos casos, esperar a que se resuelvan solos.
JUSTO LO QUE YO CREI PASARIA CON MI SITUACION, DE MIS RECUERDOS DEL PASADO, DE MI CUERPO, DE MIS PESADILLAS, DE MIS FANTASMAS, DE MI RELACION ESPANTOSAMENTE TOXICA Y DESTRUCTIVA CON UN HOMBRE, MI AUTOESTIMA... TODO.
Entre las excusas más comunes para no cambiar o no tomar una decisión y principalmente para no hacer terapia ni asesorarse profesionalmente (aquellos que lo necesitan), encontramos las siguientes:
a) No creo en los psicólogos o no creo que un psicólogo o psiquiatra pueda decirme algo que yo no sepa ya
b) Mi problema (o el problema de mi pareja) no tiene solución, de modo que es inútil que consulte a un profesional
c) Para qué voy a gastar tiempo y dinero en algo que no va resultar
d) No tengo intenciones de pasarme la vida yendo al psicólogo, etc.
Los psicólogos, médicos psiquiatras y otros terapeutas, a diferencia de los dioses de las distintas religiones, son seres humanos de carne y hueso, capacitados específicamente en el campo de la salud mental.
De modo que no se trata de una cuestión de fe… no se trata de creer o no creer. No obstante, es importante hacerles un lugar en nuestros pensamientos, dándole una posibilidad a estos profesionales para que nos muestren de qué manera nos pueden ayudar.
No todos los tipos de terapia son para todos los tipos de personas o personalidades que existen. Algunas personas se sentirán más a gusto con una terapia más formal u ortodoxa, mientras que otras personas preferirán alguna terapia más moderna o innovadora.
No todos los tipos de terapia son para todos los tipos de personas o personalidades que existen. Algunas personas se sentirán más a gusto con una terapia más formal u ortodoxa, mientras que otras personas preferirán alguna terapia más moderna o innovadora.
ES IMPORTANTE LLEGAR ANTE UN BUEN PROFESIONAL CON EL CUAL NOS SINTAMOS COMODOS ADEMAS DE QUE SEPA LIDIAR O TRATAR CON LA PROBLEMATICA QUE NOS AQUEJA... A MI NO ME SUCEDIO. AHORA ESTOY SIN TERAPIA, DEJE A LA SEGUNDA PSICOLOGA CON LA QUE FUI... Y EN MOMENTOS ME SIENTO "ABAJO" PERO TRATO DE RESPIRAR, TRATO DE ACORDARME DE LOS MOMENTOS DE INFIERNO POR LOS QUE PASÉ... ME VEO AL ESPEJO "TENGO UNA RELACION RARA CON EL ESPEJO" AHORA HA MEJORADO... Y RECUERDO A TODAS LAS PERSONAS BELLAS QUE ME HAN APOYADO.. ESCUCHADO, LEIDO... MIGUEL... CONY... BRIGITTE, ELY, NERY, CLAUDIA, MELI, JULIETA... TODAS LAS PERSONAS QUE ME ABRIERON SU CORAZON...SU TIEMPO. PIENSO EN MI, PIENSO EN LA NIÑA QUE FUI... Y AUN SOY Y DIGO PUEDO CLARO QUE PUEDO CON TERAPIA O SIN TERAPIA PUEDO! Y SALGO ADELANTE Y ME VEO BELLA POR FUERA Y LO SOY TAMBIEN POR DENTRO... REVIENTO LOS MALOS PENSAMIENTOS... AUNQUE NO SE VAN DEL TODO, HAGO LO POSIBLE Y LOS ALEJO, ASI QUE ESTOY BIEN HE LOGRADO AVANZAR SIN TERAPIA HE TENIDO MUCHOS LOGROS DE LOS CUALES AHORA SOY CONSCIENTE Y ME SIENTO SATISFECHA CONMIGO, AUNQUE SE SE ME FALTA MUCHO AUN.
Etiquetas:
Relato de un Sobreviviente
| Reacciones: |
jueves, 24 de mayo de 2012
Si le dices a mamá.
Si le dices a mamá te…
Sí se lo diré a mamá. Sí se lo diré al mundo entero.
El abuso sexual infantil es un tema tabú. No se habla, se calla. No se señala, se esconde. ¿Por cuántas décadas ha sido de esta manera? Pero eso se acabó. Pederastas, pedófilos… entérense que NO VAMOS A CALLAR. Vamos a gritar fuerte, vamos a denunciar y cada vez somos más alzando la voz para que nos escuchen, para que nos hagan caso, para que hagamos justicia. Nuestra meta ni un niño más, ni una niña más. Cero tolerancia.
Cada día hay más hombres y mujeres en busca de ayuda. En busca de entender sus propios sentimientos, sus propias historias, de buscar validación a través del otro que ha vivido y ha sufrido el mismo infierno. Y con pasos trémulos, quizá, buscan información.
Buscan algo, un algo que en principio no entienden y no saben qué es, pero buscan. En su búsqueda llegan a Internet, y escriben alguna palabra que no les gusta, algo que no saben pero que intuyen, antes de dar ok a la búsqueda miran a su alrededor para cerciorarse que nadie los mira, que nadie se da cuenta de lo que están buscando porque temen que les cuestionen, que los miren con extrañeza, que los señalen…
Buscan algo, un algo que en principio no entienden y no saben qué es, pero buscan. En su búsqueda llegan a Internet, y escriben alguna palabra que no les gusta, algo que no saben pero que intuyen, antes de dar ok a la búsqueda miran a su alrededor para cerciorarse que nadie los mira, que nadie se da cuenta de lo que están buscando porque temen que les cuestionen, que los miren con extrañeza, que los señalen…
Antes no, ahora sí. La respuesta está ahí. No están solos. Leen. Es verdad. Lo que sospechaban es verdad. Las historias se parecen tanto a la suya. Las emociones descritas son pavorosamente las mismas que han sentido por tanto tiempo. La respuesta está ahí.Ahora lo saben de cierto y duele, duele mucho. Pero ahora saben, no están solos. Se reconocen como sobrevivientes y eso da mucha más fuerza que vivir creyéndose locos. Algunos sólo leen y en aquel blog creado por un hombre que se convirtió en Titán, encuentran tantos testimonios, tanta información que pasan horas, días, semanas leyendo sin animarse a hablar, a escribir su propia historia, pero al reconocerse en los otros, han empezado a sanar.
Hay otros tantos, los menos que sienten el impulso de escribir, un email, una nota, un comentario… han empezado a sanar.
Están los que buscan más ayuda, que saben que necesitan más, que quieren hacer terapia, que buscan lugares físicos a donde acudir por más. Han empezado a sanar.
Ahora saben que el silencio los atrapó por años, por décadas y no están dispuestos a callar más.
Ahora quieren ver cambios, ahora quieren detener a los agresores, ahora quieren exigir justicia. Ahora quieren ser escuchados.
Han empezado a sanar.
CONY DIAZ
Etiquetas:
Relato de un Sobreviviente
| Reacciones: |
lunes, 21 de mayo de 2012
MÁSCARAS DE ARLEQUÍN
Durante estos
últimos años he leído muchas historias de abusos, muchas. Unas más
explícitas, otras tan solo dibujaban su forma, su silueta, pero
todas las historias reflejan miedo, silencio, dolor, vergüenza,
culpa… y resignación. Resignación ante una situación
insostenible la mayoría de las veces, pero que de alguna manera
hemos conseguido mantener en equilibrio. Manteniendo la equidistancia
entre la abominación del abusador y nuestra cordura, con titánico
esfuerzo por nuestra parte en muchas ocasiones.
En
situaciones límite el hombre es capaz de soportar todo tipo de
vejaciones. Hay millones de ejemplos en la prensa diaria. Abusos de
poder, dictaduras, atentados, guerras, genocidios, catástrofes
naturales… los que lo ven desde fuera siempre piensan que ellos no
lo soportarían.
Yo no puedo ni imaginar cómo hubiera
sido convivir de manera habitual con dos o tres abusadores, como es
el caso de alguna superviviente que siempre ha sido consciente de
ello, haber sido prostituida desde mi infancia o haber vivido con mi
padre criando hijos-nietos para él. He conocido historias
desgarradoras, de niñas introducidas a la fuerza en coches de
extraños, abordadas en un ascensor o amenazadas en un parque
infantil a punta de navaja. He leído relatos espantosos como el de
una víctima a la que su madre le sujetaba la cabeza mientras su
padre la penetraba porque “el no tiene bastante conmigo,
compréndelo”. Creo que de haber vivido esas situaciones me hubiese
vuelto loca o me hubiese suicidado… o tal vez no. Nunca conocemos
nuestros límites hasta que no los rozamos y la capacidad de aguante
de nuestra psique es enorme.
Cuando los que desconocen
la realidad de los abusos leen mi blog se sorprenden. Muchos se han
dirigido a mí diciéndome que ellos no hubieran soportado pasar por
lo que yo pasé. Incluso alguna víctima me lo han dicho. Entre los
supervivientes es un denominador común. Tendemos a minimizar
nuestras historias personales quitándoles importancia, mientras nos
horrorizamos al conocer las de otros supervivientes. Y una vez pasada
la tormenta, cuando el sol vuelve a brillar, no nos parece que sea
para tanto, siempre y cuando no volvamos la vista atrás y veamos los
destrozos que el tornado ha dejado tras su paso por nuestra vida, si
es que queda algo en pié. Supongo que es una forma de asimilar lo
que nos ocurrió, uno de nuestros primeros recursos para afrontar lo
inafrontable. Restar importancia a los hechos, pensando que otros lo
han pasado peor, por lo tanto uno mismo no tiene derecho a
quejarse.
Y eso es un recurso que ahora todavía empleo
para sobrevivir. Resto importancia a lo que ocurrió. Cuando volví
con mis Padrinos en mi adolescencia, en mis Años Oscuros, revivía
los recuerdos y deseaba enterrarlos en el fondo de mi mente. Otras
veces dudaba de esos recuerdos, y pensaba que era una loca que sólo
imaginaba tortuosas escenas sin ninguna razón aparente. Pero de
alguna manera no era consciente de los daños y las consecuencias. Y
ya adulta, tras la Hibernación, apenas estoy empezando a reconocer
los daños que mi infancia me ha dejado. Pero aún le quito
importancia a mi propia historia, aún creo que no fue para tanto. Ya
he dicho alguna vez que jamás asocié mi comportamiento en los Años
Oscuros ni muchas de mis “rarezas” actuales a los abusos. Es algo
que estoy aprendiendo ahora.
Y me cuesta. Me cuesta
mucho verlo. Todavía hay días en que me levanto pensando que yo soy
así de rara, que no se trata de secuelas. Y cuando reconozco los
daños, entonces pienso en lo afortunada que he sido. Yo tuve a mi
Madrina, la mayoría de las víctimas no tuvieron a nadie. Yo tengo a
mi marido, muchas víctimas, tras sus abusos infantiles, les ha
costado encontrar una pareja estable, o han sufrido, o sufren mas
abusos y maltratos por parte de otros. A veces mi Monstruo me
recuerda que yo tuve suerte, mucha suerte y que no tengo derecho ni
siquiera a contar mi historia. Y me regaño a mi misma porque después
de todo no fue para tanto si he conseguido salir adelante. Incluso
cuando consigo ver la gravedad de los acontecimientos que ocurrían
detrás de la puerta de la calle, en las pocas ocasiones en las que
me “conecto” con mi pasado y soy consciente del horror de lo que
hizo mi padre, mi Monstruo me pregunta de manera abyecta porqué sigo
viva, porqué no me maté cuando ocurrió, o cuando lo recordé. Y
paso periodos en los que solo siento la necesidad de pedir perdón
por estar viva.
A veces me preguntan qué hice para
aguantar, cómo he mantenido la cordura, cómo es posible que me vean
así al conocer mi pasado. No lo sé, realmente no lo sé. En el
libro de “El coraje de sanar” se habla de honrar lo que hicimos
para sobrevivir. De los recursos que empleamos entonces para aguantar
lo que nos hacían y todo lo que conllevaba. Uno de esos recursos
para soportar los abusos es, como ya he dicho, restar importancia a
lo ocurrido. Otro es olvidarlos.
La capacidad de olvidar
es un estado muy habitual entre las víctimas. Ha sido el recurso
primitivo que nuestra mente ha utilizado para soportar los hechos. A
veces el lapsus de memoria es total y absoluto, y de repente un día
todo vuelve a tu mente dejándote una desesperación impresionante.
Porque en ese momento descubres que tienes una vida basada en una
mentira. En mi caso esa capacidad para olvidar ha sido relativa.
Siempre dije que lo recordaba todo pero llevo dos años en una
infernal máquina del tiempo que me devuelve trozos de película cada
cierto tiempo. Y está siendo demoledor porque empiezo a comprender
que mi mente ha utilizado recursos extremos para protegerme. El día
que supe que habían existido otros abusadores, me hundí porque no
los he recordado hasta ahora. ¿Por qué lo olvidé? ¿Cómo es
posible olvidar algo tan importante de tu pasado, algo que te ha
marcado tanto en la vida? ¿Es posible tener una laguna de memoria
tan profunda que ni siquiera recuerdes que lo has olvidado?
Tengo
entendido que es causado por la disociación. Hace mucho tiempo, leí
en un articulo que explicaba que se trata de una separación de todo
lo que concurre en una experiencia (pensamientos, emociones,
sensaciones, recuerdos, sentido de la identidad…) que normalmente
debería haberse asimilado todo junto. De forma que durante un
periodo de tiempo, ciertas informaciones que llegan a la mente no se
asocian o integran con otras como sucede en condiciones normales.
Automáticamente pensé: eso, eso es lo que yo hacía, disociarme,
separarme, como si tirase del cable del enchufe y desconectase. O
mejor dicho, cómo si me dividiese, como si me clonara como la
mitosis de una célula, pero sin que nadie se diera cuenta.
Lo
experimenté por primera vez con los manoseos de mi padre. En cuanto
estaba a solas con él, mi mente se apagaba como una vela, y me
dejaba llevar como una autómata, una muñeca de trapo que se deja
pinchar por las agujas sin quejarse, la marioneta rota del desván.
No recuerdo porque lo hacía, pero sé que fijaba mi vista en un
punto concreto y empezaba a cantar siempre la misma canción
infantil, como si de un mantra se tratara. Era como bajar las
persianas a la consciencia, poner paneles en las ventanas, como si
fuera una casa preparándose para el huracán. Y cuando terminaba,
simplemente me volvía a vestir y hacía como que no había pasado
nada. De alguna manera encajaba el hecho y seguía haciendo los
deberes, o sacaba un cuento de la estantería, o daba media vuelta y
seguía durmiendo, con una sensación de vacío eterno en mi interior
que terminó por volverse apatía. Al final del último año ya no
sentía nada cuando me quedaba sola. Absolutamente nada. No sentía,
no pensaba, no hablaba, no me movía… era como si hubiese entrado
en shock. Ahora, cuando intento rememorar los “después” siempre
me viene a la mente esas imágenes típicas de película del oeste,
el desierto de Sonora o el Death Valley, en el que se ve un plano
largo del paisaje seco, desértico, yermo, en el que el viento
arrastra un arbusto rodante y casi se puede sentir el calor abrasador
del sol… esa era mi mente al quedarme sola de nuevo. Sólo después,
en momentos concretos, me sentía mal, pero no porque recordase lo
ocurrido en sí, sino por el hecho de sentirme vacía, rota, sin
alegría. Recuerdo acurrucarme en mi cama y sentir que quería
desaparecer, disolverme como un azucarillo.
Leí a una
víctima que relataba que ella imaginaba un armario en el que
guardaba todo lo que le ocurría y cerraba con llave. Me parece una
imagen muy gráfica de lo que yo misma hacía. Mi proceso de
disociación ha sido tan extraordinario, que ya en los periodos de mi
infancia en que estaba con mis padrinos, jamás recordaba los abusos.
Ni siquiera cuando hablaba con mi madre por teléfono me venían
imágenes o pensamientos, era como si nunca hubiese ocurrido, la
separación era absoluta. Incluso cuando preparaba mi maleta para ir
a casa de mis padres, me preguntaba cuánto tardaría él en entrar
en mi habitación, pero era un pensamiento aséptico, sin temor
implícito, como algo que fastidia bastante, pero que no puedes
evitar. Creo que por eso nunca se lo conté a mis Padrinos. Creo que
hasta ahora no he sido realmente consciente de la gravedad de lo que
me hacía. Y a causa de esa disociación he olvidado muchas escenas
de esos abusos.
A medida que pasaban los años, esa
desconexión fue tan habitual, acabó siendo tan perfecta, que ahora
soy capaz de desafiar a cualquiera a conseguir que me hagan
cosquillas. Conozco a la perfección los mecanismos para apagar el
interruptor, para no sentir ni reaccionar ante ningún estimulo. Mi
fisioterapeuta, que me trata las contracturas musculares, siempre me
dice que le encanta trabajar conmigo porque me relajo de manera
asombrosa y puede manejar mi cuerpo con total libertad. Hace un par
de años me corté con un vaso, tuvieron que ponerme cuatro puntos de
sutura en la mano y no podían ponerme anestesia. Ni me enteré. El
mecanismo sigue igual de engrasado que el primer día.
Pero
a veces ese mecanismo de desdoblamiento, de desconexión, ha ido más
allá. Ahora soy consciente de que tengo periodos de ausencia que
duran varios minutos. Lo cierto es que ni siquiera sé cuando me
ocurre. Es como si diese saltos temporales: ahora son las ocho, ahora
son las ocho y diez, y el aceite esta humeando, o se ha incendiado la
sartén. A veces, cuando estoy sola en el trabajo, hablo en voz alta.
En alguna ocasión me he sorprendido a mí misma expresando en alto
mis pensamientos con gestos incluidos, y supongo que si alguien ha
cruzado la puerta del establecimiento en ese momento, me habrá
tildado de loca, porque ni yo misma sé el tiempo que duran esos
periodos de abstracción.
Otras veces me divido en dos
personas a la vez. Es difícil de explicar, pero cuando hablo con
alguien, cuando mantengo una conversación, a veces estoy ensimismada
observando sus manos, el dibujo de su camiseta o tengo la cabeza en
otro sitio, pensando en lo que ocurrió hace media hora o lo que
tengo que hacer mañana, y apenas atiendo a lo que me está diciendo.
Escucho sus palabras, asiento, incluso contesto con monosílabos o
frases cortas, pero es como si lo escuchara desde lejos, como si lo
oyera desde kilómetros de distancia. Y lo mas gracioso es que nadie
se da cuenta de ello. Sólo cuando pasan unos días y me recuerdan la
conversación, me doy cuenta de no recordar algún detalle que se me
comunicó entonces. Soy perfectamente consciente de ello, no es que
desconecte, pero es como un actor representando una comedia mientras
en su vida personal estuviera intentando superar un problema grave.
Su profesionalidad no se pone en duda, ningún asistente a la función
diría que ese personaje tan gracioso guarda debajo a una persona
preocupada o triste.
Creo que todo está relacionado con
la disociación que empleaba de niña. Restar importancia, olvidar,
desconectar o dividirme. Incluso negar que eso me afectó de alguna
manera. Pensar que lo que yo hice en mis años oscuros no era
producto de los abusos, sino que yo era una mala persona, una inepta,
desobediente y estúpida. Yo no era digna de confianza, era temeraria
en mis acciones y estaba loca. No asociaba de ninguna manera los
abusos con mi comportamiento porque además empecé a olvidar
detalles de mi infancia.
Ahora sé que muchísimas cosas
que me ocurrían de niña han desaparecido, a causa de esa
disociación, de mi mente consciente para volver sólo en mis
pesadillas. Pero lo que ha quedado en el recuerdo consciente, lo que
al principio me provocaba imágenes, pensamientos y sensaciones
recurrentes, que me hacían un daño insoportable, se ha ido
diluyendo, y ha acabado siendo como un dato estadístico, como si no
me hubiese ocurrido a mí. Como si solo hubiese sido testigo de los
hechos. Muchas veces pienso, hablo y escribo de mis abusos como si
contase algo de una amiga a la que le ha ocurrido.
Es
algo que estoy descubriendo ahora. Vivo la mayor parte del tiempo
desconectada de mis sentimientos. Sé que hay supervivientes que no
soportan ver en el cine o en televisión escenas violentas, sobretodo
violaciones a mujeres y daño a niños. A mi no me ha ocurrido casi
nunca. Tal vez cuando fui madre, cuando mi hijo era pequeño, tuve
una temporada en la que me afectó un poco ver lesiones de cualquier
tipo a los niños. Siempre pensé que era por el hecho de ser madre,
ahora ya no estoy tan segura. Porque nunca me han perturbado las
escenas violentas especialmente, de hecho soy muy aficionada a los
thriller y las películas de miedo o de acción con mucha violencia,
pero creo que ahora que me estoy “reconectando” empiezo a
experimentar mas, a sentir mas. Algunas películas me emocionan, a
pesar de conocerlas, y es como si las viese por primera vez.
Tengo
muy claro que en mi matrimonio él es el que da y yo la que recibo.
Dicen que hay gente que es feliz solo con dar su cariño. Supongo que
mi marido es uno de ellos. Porque yo me siento incapaz de demostrarle
apenas nada. Le quiero, o creo que le quiero, pero soy incapaz de
demostrárselo. No tengo ni idea de cómo se hace eso. Creo que soy
insensible a algunas manifestaciones de afecto.
De
hecho, no me gusta que me toquen. Y menos aún cuando tengo una
crisis o estoy enferma. Es cuando menos soporto a nadie. No me gusta
que me cuiden, me mimen, me traigan calditos. Quiero que me dejen
sola, con mi dolor. Que nadie ose molestarme porque suelo gastar muy
mal humor, y después me siento culpable de tratar así a la gente,
qué culpa tienen ellos… Supongo que es una reminiscencia del
pasado: yo me curaba mis propias heridas. Y ahora no soporto que se
refleje mi debilidad, mi fragilidad. Y por lo tanto nunca pido
ayuda.
No me gusta que me regalen nada en mi cumpleaños,
o me feliciten por el trabajo bien hecho. Me sorprende mucho cuando
alguien lo hace y no sé muy bien como agradecerlo. Y me siento una
egoísta egocentrista cuando no reacciono ante esas demostraciones de
cariño.
Es la mejor barrera que he conseguido levantar
alrededor de mi para sobrevivir: bloquear sentimientos. Los
sentimientos pueden mostrar debilidad, y yo no podía permitirme eso
por mas tiempo. Viví mi infancia con un cartel en la frente que
decía “ aprovéchate de mí, abusa de mí”. Cada vez que me
mostraba sensible, alguien se aprovechaba, y eso tenía que acabar.
He creado una coraza alrededor mío. No sé muy bien si para
protegerme de los demás, o para evitar que escape yo. Supongo que
hablar de mis abusos es también una forma de mostrar sentimientos,
por lo tanto siempre he creído más seguro no hacerlo, para no ser
vulnerable, y ahora me es muy difícil contar algo sin que el llanto
me venza. Me cuesta hablar de viva voz de mis abusos a no ser que
desconecte previamente una parte de mí.
Ahora, cuando
le cuento a alguien o tengo las sesiones con mi psicólogo, si me
desconecto de mis sentimientos y hablo con frialdad de mis abusos,
tengo a mi Monstruo sentado ante mí con un altavoz junto a mi oído
que me repite una y otra vez: ¡Mentirosa, traidora, falsa. Todo es
producto de tu imaginación, y has conseguido engañar a todos! Creo
que es por esa desconexión. De alguna manera mi mente juega al
escondite conmigo, y a veces si al recordar no percibo mis
sentimientos en ese momento, entonces pienso en que no es
cierto.
Porque es entonces
cuando entra en juego la dualidad. Una dualidad impresionante. Cuando
estoy mal soy más sarcástica. Si alguien bromea conmigo sigo la
broma, me vuelvo más mordaz si cabe, y me río. Me río a carcajadas
mientras me desangro por dentro. Y en el momento en que me quedo
sola, descargo todo mi dolor en el llanto. Y cada vez que finjo, cada
vez que pongo buena cara, cada vez que disimulo, el dolor se
intensifica, profundiza y quiebra mi alma como un cristal. Es como
llevar una careta, una máscara veneciana que tuviera cuchillas en su
cara interna.
Nunca hice terapia hasta ahora. Mi mente
se ha fortalecido a base de callos, de durezas, de capas creadas con
los años para proteger las heridas más vulnerables de mis
recuerdos. Mi mente ha entrelazado toda una red de telarañas que he
usado para defenderme del mundo y de mí misma. He tejido una malla
que se ha ido acoplando a las inclemencias del tiempo, y que aún hoy
utilizo como único vínculo con el mundo exterior. Una malla
elástica que sigue adaptándose a todo.
"No
te establezcas en una forma, adáptala y construye la tuya propia, y
déjala crecer, sé como el agua… El agua puede fluir o puede
golpear. Sé agua amigo mío".
Bruce lee (1940 –
1973) luchador de artes marciales, actor y filósofo estadounidense.
http://nemesisenelaverno.blogspot.com.es/2012/05/mascaras-de-arlequin.html
Etiquetas:
Relato de un Sobreviviente
| Reacciones: |
jueves, 17 de mayo de 2012
NO PUEDO DEJAR DE PENSAR EN ELLO... MIEDO.
NO PUEDO DEJAR DE PENSAR EN ELLO... MIEDO.Miedo: Inquietud y angustia, causados por un peligro real o imaginario.
Temor: Miedo grande, espanto, pavor.
Culpa: Falta mas o menos grave cometida a sabiendas.
Muchas personas me dicen que yo trabajo muchas culpas, tal vez demasiadas, pero que victima de A.S.I no ha sentido culpas? Si es cierto que trabajo culpas, no se porque lo hago. De pequeña, durante los años de abusos no tuve la culpa de ninguno de ellos, sin embargo debo declararme culpable del miedo y el terror que aún hoy en día siento en muchos aspectos de mi vida.
El mas importante de ellos es en el AMOR. En mis recuerdos se proyectan muchas imagenes claras sobre los abusos, imagenes que van y vienen sin un orden cronológico, a veces ni siquiera estoy muy segura sobre la edad con que contaba para algún momento específico rememorado en mis oscuros pensamientos. De lo que si estoy muy segura y aún no logro olvidar ni superar, es del miedo, el terror que experimentaba en cada uno de los momentos en que me sentía acechada por ese inmenso MONSTRUO con el que vivía desde mi primer día de vida.
Imploraba ayuda a mis hermanas, les pedía que no me dejaran sola, que me ayudaran, pero nunca obtuve el más mínimo gramo de asistencia, auxilio, socorro, protección, defensa, colaboración, cooperación, NADA...
No las culpo, lo he dicho antes. Ese monstruo infundió tanto terror en el hogar que obviamente era imposible que tres (03) pequeñas pudiesen ayudarme...
Ese pánico que hoy en día sigo padeciendo y soportando me ha llevado a temer, desconfiar, y malinterpretar al amor, o a los verdaderos amores. Porque existen diferentes amores, el amor de madre, el de hija, el de hermana, el de amiga, el de mujer, el de esposa.
De todos y cada uno de ellos he temido, he desconfiado y lo he malinterpretado...
http://anmagoca.blogspot.mx/2012/05/no-puedo-dejar-de-pensar-en-ello-miedo.html
Etiquetas:
Relato de un Sobreviviente
| Reacciones: |
sábado, 5 de mayo de 2012
Corazón de trapo.
- Negro, veo negro...¿Hay alguien ahí? ¿Quiénes son ustedes, sombras sin nombre?
- Pequeña muñeca de trapo caminas sin rumbo y sin empaque. No sirves. ¿Por qué te esfuerzas tanto? ¿Por qué simplemente no vas a la basura? Sigues caminando en este mundo. Sigues buscando un lugar donde puedan arreglarte.
¿No ves que ya ni siquiera eres un modelo de moda? Tu boca está sellada y tus ojos derraman cristales transparentes por tus mejillas todo el tiempo. Cristales que nadie más puede ver. Crees ser un "transformer" cuando eres simplemente una muñequita de trapo. Aparentas ser fuerte, aparentas sonreír, pero esa sonrisa sella un gran dolor. Hay sangre detrás de esos labios. Pequeña muñeca tú solías tener mejillas rosadas y ahora lo único rosado es el color de tus cicatrices. ¿Te duelen mucho? No, no puede dolerte, has estado tanto tiempo en ese estado que seguro ya no sientes nada. No, no llores muñeca.
- Estoy perdida. El dolor ha estado tanto tiempo ahí, que apenas puedo reconocer que no es parte de mí. Soy un rompecabezas incompleto. He dejado tantas piezas tiradas que ya no sé ni dónde empezar a buscar. Los botones de mis ojos empiezan a despegarse de tanta agua que sale por ellos. Mi piel empieza a dejar salir el relleno dentro de ella. Si, tienes razón, no debo seguir llorando, pero no puedo parar. Tal vez me fabricaron mal.
- ¿Por qué estás tan sola muñequita? ¿Por qué no te detienes un momento? Haz de estar cansada, has caminado tanto. ¿De dónde vienes y por qué siempre arrastras esas cadenas? ¿No te pesan? Hay muñequita no sigas llorando.
- ¿Acaso esto es real? No debería ser permitido llorar tanto. Pero "Esperar que la vida te trate bien sólo porque eres buena persona, es como esperar que un toro no te ataque por ser vegetariano"
- Muñequita ¿por qué dejas que jueguen contigo tan rudo? ¿Por qué no les dices que si siguen jugando contigo van a romperte? ¿Por qué no te defiendes? Te van a romper.
- No, no pueden romper algo que ya está roto....¿quién soy? No entiendo. Hace tiempo acepte que no tendría felicidad, pero ahora la anhelo tanto. Deseo ser feliz. ¿Acaso eso es malo? ¿Por qué el simple hecho de pensarlo me lastima? He abierto todas mis heridas de un jalón, que siento que me desangro. No, la verdad no siento nada.....
- ¿Qué tanto murmuras muñequita? Deja de jalarte los hilos o te vas a descocer.
- ¿Sueños? Mi mente divaga en sueños que no pueden ser realidad, mi mundo empieza a fundirse en lo irreal. ¿Para qué soñar si los sueños no se hacen realidad? La vida es una porquería, la gente es un fastidio. Máscaras usan, máscaras son. Demonios vestidos de ángeles. ¡Déjenme en paz! ¡Quiero estar sola! Parecen buitres encima de mí, mis pesadillas me persiguen y no me dejan dormir.
- No llores muñequita...No, no te escondas. ¡Regresa!
Estoy en un torbellino, donde salir es imposible. Por más esfuerzos que hago siento que todo es en vano. No puedo levantarme sin caerme de nuevo, y esto se ha vuelto una ley.
Trate de tomar el consejo que me dieron de decírmelo en el espejo, pero fue imposible. Verme me resulto desagradable.
Hoy algo se apodero de mí, cuando volví, cuando fui capaz de detenerme: El daño ya estaba hecho. Ahora mi cara está llena de costras y de heridas, unas grandes, otras chicas, pero al final todas están ahí. Cuando me miro no me reconozco, me doy vergüenza....¿Cómo puedo salir así?
Tengo un corazón roto y no entiendo cómo es que puede seguir latiendo.
Anonimo.
Etiquetas:
Relato de un Sobreviviente
| Reacciones: |
jueves, 3 de mayo de 2012
Para una sobreviviente con dudas
A veces nos pasa que hay algo que sentimos o pensamos o percibimos pero es muy confuso, está ahí pero casi imperceptible porque no le prestamos atención, porque aprendimos a no prestarle atención y no sabemos qué es, a veces creemos que es algo y otras que no es nada.
Y un día escuchamos algo, vemos algo, leemos algo y nos parece familiar, nos parece que tiene que ver con eso que está ahí, en algún lugar de nosotros pero nuevamente tratamos de no prestar atención, decimos "es mi imaginación" y seguimos con nuestras ocupadas vidas pero van surgiendo señales, cada vez más fuertes, cada vez más perceptibles, eso a lo que no prestamos atención ya no se conforma con ser ignorado, empieza hacerse presente en cada momento, en los momentos más inoportunos y nos obliga a prestarle atención y a averiguar de qué se trata.
No sé si eso te ha pasado o es lo que te está pasando ahora. Sucede con muchas cosas, con muchos temas, no sólo con el abuso sexual. A veces pasa hasta con una diminuta piedra en el zapato. Tenemos tanta prisa que no somos muy conscientes de que ahí está pero luego de caminar todo el día ya nos está lastimando tanto que tenemos que parar y sacarla del zapato y ya ha hecho tanto daño que luego nos queda adolorido el pie durante varios minutos más.
Etiquetas:
Relato de un Sobreviviente
| Reacciones: |
lunes, 30 de abril de 2012
EVENTO GRITOS SIN VOZ
Etiquetas:
GRITOS SIN VOZ.
| Reacciones: |
lunes, 23 de abril de 2012
Mucho más que un trastorno de personalidad: La Psicopatía
DESEO COMPARTIR ESTE MATERIAL QUE HE ENCONTRADO EN EL CAMINO DE MI "PROCESO" QUE SE SIRVIERA DE COMPARTIRLO A UNA COMPAÑERA TAMBIEN DEL MISMO CAMINO... CUANDO LLEVAMOS CIERTAS SECUELAS NOS VOLVEMOS "CIEGOS" ANTE LOS "PELIGROS" EVIDENTES PARA OTRAS PERSONAS, SE HABLA DE LA "REVICTIMIZACIÓN" DEL "BLOQUEO"... TAN COMPLEJA ES LA MENTE HUMANA QUE EN OCASIONES NOS LLEGAMOS A PONER EN LAS FAUCES DEL DEPREDADOR UNA Y OTRA VEZ... RELACIONES TÓXICAS, CODEPENDENCIA, CONSUMO DE SUSTANCIAS, AISLAMIENTO, APATÍA, AUTOLESION... ACA UNA MUESTRA DE LO DAÑINO QUE PUEDE SER PARA UN SOBREVIVIENTE TENER COMO PAREJA O AMISTAD CERCANA, E INCLUSO UN FAMILIAR CON CARACTERÍSTICAS PSICOPÁTICAS.... ESPERO SEA DE AYUDA.
La tradición clínica, recogida en parte en los criterios de la CIE-10 para la Personalidad Disocial (Organización Mundial de la Salud, 1992), enfatiza la presencia de rasgos de personalidad como falta de empatía, afectividad y de remordimientos.
La psicopatía catalogada como un trastorno de la personalidad, tiene componentes genéticos. Falta de empatía y falta de conciencia es lo que los define a nivel emocional. Ven y tratan a las personas como objetos. Eduard Punset ha tratado en su programa Redes ampliamente el tema de los psicópatas. En Depsicología hablamos de Psicópatas.
Eduard Punset entrevista a Dr Robert Hare de la University of British Colombia experto en Psicopatía. Robert nos da claves que definen a un psicopata. Hablamos de psicópatas que no siempre hacen daño físico pero si emocional. Pueden llegar a infringir mucho sufrimiento a la gente que quizás no es consciente que su jefe, su mujer o su marido es un psicópata. Muchos psicópatas están integrados en la sociedad y no “es fácil detectarlos”. Maltratadores de mujeres, de niños muchos de ellos son psicopatas. Los Psicopatas no tienen conciencia
Un psicópata puede entender lo que tu sientes a nivel intelectual pero no a nivel emocional. Es como tratar de explicarle los colores que no percibe a un Daltónico.
EL CEREBRO DE UN PSICOPATA FUNCIONA DE FORMA DIFERENTE. Robert Hare lleva 9 años investigando el cerebro de los psicópatas en sus investigaciones ha encontrado que cuando un psicópata analiza algo con carga emocional ya sean fotos o palabras. Las partes del cerebro que se activan son distintas a las áreas que se activan en el resto de las personas. En sus experimentos a los psicópatas les enseñaron escenas desagradables como escenas de crímenes y su cerebro no mostraba ningún cambio , igual que si estuviera viendo una imagen de un perrito. La serotonina parece también escasear en los cerebros de los psicópatas.
Según Robert Hare los programas de rehabilitación convencionales no tienen efectos positivos en los psicópatas. No se puede apelar a su sentido de la conciencia ni a la empatía ya que ellos no la tienen. Hace falta diseñar programas adecuados que logren reducir su propensión a la violencia pero ajustándose a que no se puede apelar a la conciencia de alguien que no la tiene.
Robert Hare, concluye que hay personas más difíciles de socializar que otros. Los Psicópatas lo son, y la mayor dificultad es reconocer a los psicópatas. Serpientes con traje las define Robert Hare, son personas que no reconocemos, pero las víctimas si las reconocen…. Donde se puede obtener dinero o poder habrá un lugar confortable para un psicópata. (De: Psicopatía y Narcisismo)
Etiquetas:
Relato de un Sobreviviente
| Reacciones: |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






























.jpg)





