sábado, 3 de diciembre de 2016

Hablamos Con Un Pedófilo Y Nos Contesta A Todo Lo Que Siempre Quisimos Saber

Pese a mis reservas, A.M. logra hacer que me sienta cómoda desde el primer momento. Es extremadamente respetuoso. La conversación empieza a fluir pronto. Tiene 28 años y trabaja como guardia de seguridad. Le gusta caminar por la ciudad y leer. Su libro favorito es Alicia en El País de las Maravillas. Parece un tipo normal, pero no lo es del todo. El problema es ese secreto que esconde a la gran mayoría de personas que conoce: A.M. es un pedófilo y está enamorado de una niña de diez años. Lo sé; dicho así, suena verdaderamente aterrador. Pero espera un momento. Controla tus ganas de alertar a la policía o llamar a un psiquiátrico. Calma. Respira. Y sigue leyendo.
Según A.M., la pedofilia es una orientación sexual y no un trastorno mental: “Es la atracción íntegra -romántica y sexual- que una persona, sin importar su edad o género, siente hacia menores que rondan los 6-10 años de edad”. Se detiene un momento y añade: “Ya sabes… implica fantasías, perdurabilidad en el tiempo, coincidiendo con la etapa de desarrollo del deseo”. Estos son los términos que se utilizan para definir una orientación sexual y es como define A.M. la pedofilia coincidiendo con algunos expertos.

¿Qué es la pedofilia?

Pero la definición que él nos proporciona sobre pedofilia no es única. Dependiendo de los expertos y de las corrientes psicológicas y psiquiátricas de los mismos, podemos barajar diferentes puntos de vista. Para Heather Wood, psicóloga de la Portman Clinic de Londres, la pedofilia es un trastorno del desarrollo y, para combatir lo que ella identifica como una forma de estancarse en la adolescenciatrata a la persona pedófila desde el psicoanálisis.
Por su parte, Don Grubin, psiquiatra forense de la Universidad de Newcastle, cree que existen dos tipos de pedófilos, los inofensivos (es decir, los que controlan sus impulsos y no abusan) y los peligrosos (es decir, aquellos que han cometido delitos sexuales y además, son reincidentes). Mientras que para los primeros el tratamiento es psicológico, para los segundos no existe espacio para la rehabilitación y, por ello, ‘la cura’ se centra en la castración química. Sin embargo, este procedimiento ha sido puesto en duda por otros colegas profesionales que señalan que, pese a la inhibición del deseo, el impulso violento persiste.
Más allá de estos posicionamientos, yo siempre había creído que la pedofilia era una parafilia, es decir, una persona que se excita con un objeto o sujeto atípico. Sin embargo, según explica A.M.,esta definición se basaría en un criterio moral con dudosa base científica. Algo que también recalca el sexólogo Richard Green, quien consiguió que, en 1972, la homosexualidad desapareciera como parafilia del DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales). Así, tanto para Green como para mi entrevistado, se clasifica como ‘normal’ la sexualidad que más se acerca a una heterosexualidad con fines reproductivos, quedando lo demás relegado a la consideración de parafilia. Pero esto varía según el contexto y el momento histórico. Basta echar una mirada al pasado y descubrir cómo se trataban la homosexualidad, la transexualidad o el sadomasoquismo en otros tiempos.
Por lo tanto A.M. defiende que la pedofilia es una orientación sexual por edad. La reflexión puede resultar perturbadora, pero hay que recordar que la orientación sexual implica atracción, no práctica. Al respecto, A.M. adopta una postura crítica estricta y remarca: “Ser pedófilo no quiere decir que me parezca aceptable tener sexo con niños, que la sociedad deba eliminar la edad de consentimiento infantil, legalizar la pornografía infantil o permitir el matrimonio con menores. Ni yo ni otros pedófilos queremos eso”.

Entonces, ¿qué quiere un pedófilo?

La respuesta es amplia y compleja. En primer lugar A.M. quiere dejar clara la diferenciación entre pederastia y pedofilia. Una distinción real, pero que suele llevar a grandes equívocos. Mi entrevistado explica que, mientras la primera es el delito de abusar sexualmente de niños, la segunda no se puede condenar, se trata simplemente de deseo y fantasías sexuales que no derivan en acciones. Reducir el uno al otro da lugar a serios errores, como ha fundamentado Michael C. Seto, psicólogo forense, sexólogo y experto en abuso sexual infantil. Según sus investigaciones, la gran mayoría de abusadores sexuales no son pedófilos, es decir, no sienten atracción sexual hacia los menores: solo un 16,2-27% de los abusadores sexuales son pedófilos, la cifra restante (73-83,8%) señala a abusadores que no tienen atracción hacia niños. 
A.M. continúa hablando. Pone el foco en el estigma y la persecución que dice sufrir debido a su situación. Piensa que es importante que las personas pedófilas tengan el apoyo de familiares y amigos, que crezcan y se relacionen en un espacio seguro y positivo para que no lleven su fantasía a la práctica: “No necesitamos ni una cura ni un castigo, necesitamos aceptación. Conseguir esto es complicado de por sí, pero lo es más aún porque los medios de comunicación, la policía y muchos profesionales de la salud mental nos presentan ante la opinión pública como personas enfermas o criminales”.
El propio A.M. relata que los insultos, chantajes y amenazas han formado parte de su vida. En su caso, ha contado con el apoyo de su familia: “Se han puesto en mi lugar en esos momentos de terror. Creen en mí y me respetan. Saben que no he abusado de ningún niño y que jamás lo haría”.
A.M. sostiene que la psicoterapia es fundamental tanto para aceptar y canalizar los deseos como para prevenir que los pedófilos acaben cometiendo abusos sexuales. Pero cuenta que no vale cualquier tipo de especialista ni cualquier modelo de terapia, sino que debe tratarse de alguien que tenga conocimientos de sexología, respete el secreto profesional y ayude a la familia a derribar mitos. También señala la importancia de los grupos de apoyo. Generalmente, los espacios presenciales son bastante minoritarios y discretos, aunque en algunos países, como Canadá y Alemania, proliferan programas terapéuticos y de prevención con apoyo gubernamental. En esta línea, encontramos también plataformas online como Virtuous Pedophiles.
Llevamos un buen rato hablando, así que he logrado crear un espacio seguro. Es el mejor momento para lanzar las preguntas más incómodas. Hablar de pedofilia y omitir la pornografía infantil es como hablar de masturbación y no reconocer su conexión con el porno. Sus declaraciones sobre este tema son claras: “Un pedófilo jamás disfrutará visualizando material donde un menor esté siendo abusado o violado. No se puede aceptar la pornografía infantil porque implica víctimas reales. En cambio, sí estoy a favor de poder disfrutar libremente del género virtual Lolicon/Shotacon, las imágenes en 3D o las muñecas sexuales”.
Miro el reloj y compruebo que ya es hora de despedirse. Mi cabeza bulle con preguntas que albergan todavía mucha curiosidad insatisfecha: ¿Puede un pedófilo ser feliz? ¿Tener una vida normal? ¿Formar una pareja? ¿Construir una familia? Desde la pantalla, entreveo como A.M. frunce el ceño: “Depende. Depende de si eres exclusivo o no. Es decir, de si solo sientes atracción por menores, o también por adultos. Yo soy exclusivo. Habrá personas como yo que intenten acostarse con adultos, sean amigos o trabajadores sexuales. Lo hacen para tratar de superar su orientación sexual, pero, seguramente, después de mantener ese sexo se sentirán vacíos, con asco, como si alguien les hubiera violado. A ningún pedófilo exclusivo le recomiendo esta experiencia”.
Finalizamos la vídeo-llamada. Me quedo un buen rato pensando. Estoy abrumada con tanta información, con semejante testimonio, con el relato de unas experiencias y sensaciones a años luz de las habituales. Ordeno mis ideas y extraigo una conclusión firme y personal: nadie es culpable de sus deseos, pero todos somos responsables de nuestros actos. Por tanto, deberíamos intentar acabar con los mitos y estigmas sobre algo que, aunque nos resulte extremadamente difícil de entender, queda relegado a la imaginación y jamás es consumado. Quizá así, algún día, más pedófilos se atrevan a buscar ayuda.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Hace un año.


"Hace una año mi vida parecía derrumbarse  y no tener regreso, todo parecía negro, sin vida,  no tenía fuerzas para pararme de la cama,  tenia miedo de mi propio ser, tenía falta de apetito, creía que había perdido el control de mi cuerpo y mente.

 Miles de pensamientos y sensaciones físicas me iban consumiendo poco a poco. 

Si así es; era una pesadilla  lo que estaba  sintiendo y viviendo. 

Muchas veces creemos tener el control de todo y pensamos que nada de nuestro pasado puede afectarnos por el simple hecho de pensar que es pasado... pero  ¡Nos equivocamos! porqué en mi caso  el abuso sexual que había sido para mí muchos años atrás -específicamente 22 años-  salía a la luz sin siquiera esperarlo, no predecirlo. 
No podía creer que eso me estuviera provocando tantos cambios en mi salud física como emocional cuando en mi vida actual no tenía ningún tipo de problema visible. Sin embargo, nuestro pequeño niño interior nunca se equivoca y de un momento a otro empieza a querer salir y ser libre nuevamente. Libre de ataduras, de mordazas y de una vida de miedo, inseguridad e impunidad. 

Alguna vez me hice la promesa de no hablar con nadie del tema del abuso sexual del que fui sometida por un tío; creí poder llevar el secreto hasta mi misma tumba, porqué creí que era lo mejor para mí y para todos...

Ahora les digo y les suplico que por favor no callemos más, que nos acerquemos a la persona que más confianza tengamos y que ¡Rompamos el silencio! por ti y por alguien más que está o estuvo en la misma circunstancia que tú. 

Te mereces tener una vida libre de culpas.

 ¡Alza tus manos y elévate como una bella mariposa, la cual sé que tú también eres!".

Miriam Oteo Sentíes 

_____________________________________________

#19deNoviembreDiaNacionalcontraelAbusoSexualInfantil
#RedHispanoamericanacontraelAbusoSexualInfantil
#ASINuncaMás
#NuncamásGritossinVoz

La misión de su vida


Milagros Carballo promueve la concentración para el sábado 19 de octubre. (foto: Faustino Rizzi)
“Creo que es mi misión ayudar a aquellas que están sufriendo lo mismo que yo”, dice convencida Milagros Carballo (21), la joven que en abril de este año hizo pública, a través de redes sociales, su denuncia por abuso sexual que padeció durante años por parte de su padre.
El próximo sábado 19 de noviembre, en el Día Mundial para la Prevención del Abuso InfantilMilagros junto a un grupo de amigos y compañeros de trabajo realizarán una manifestación para visibilizar y alertar a las familias sobre este tipo de casos.
“Mi idea es que la sociedad abra los ojos, que la gente no piense que no le puede pasar porque en realidad los casos de abuso contra menores suceden mucho más de lo que creemos”, asegura.
El evento se realizará en la Plaza Cívica desde las 18, habrá una manifestación con distintas lecturas, una intervención teatral con actores dirigidos por Adrián Vocos y a los asistentes se les entregarán cuentos que abordan la temática de la prevención contra el maltrato y el abuso infantil.
“El abuso sexual infantil en nuestra ciudad sigue siendo un tema tabú, en las escuelas no se habla, en las familias tampoco y está pasando, siento que es necesario hacer algo”, resalta la joven.
Una referente
Tras la exposición mediática de su caso, Milagros sabe que se transformó en una activista y en una referente contra el maltrato y el abuso infantil.
Es por esto que a su página “No más gritos sin Voz” y a su Facebook personal Mili Carballollegan consultas de adolescentes, jóvenes y mujeres víctimas de diferentes tipos de abusos y maltratos.
“La mayoría empiezan por contarme lo que están viviendo o han vivido y después me preguntan qué tuve que hacer para denunciar, cómo fueron las pericias y muchas cosas más”, explica Milagros. 
“Sanando”
Milagros acepta que al denunciar su caso su vida cambió radicalmente, y que cada día significa ir sanando sus heridas.
“Valió la pena. Hace un año atrás me quería morir, hoy quiero vivir y evitar que sigan sucediendo estos casos”, afirma.
El caso
El 12 de abril de este año Milagros denunció a su progenitor, Carlos Taborda (84 años), tras varios años de abusos sexuales reiterados. El 26 de ese mismo mes, la joven decidió hacer público su caso mediante Facebook con la intención de “visibilizar” un tema tabú como el maltrato y el abuso infantil en el interior de las familias.
Días después el hombre fue detenido y luego le concedieron la prisión domiciliaria, algo que había solicitado su defensa por su edad y aduciendo problemas cardíacos.
La causa fue elevada a la Cámara del Crimen pero todavía no hay fecha de realización del juicio, que se realizaría el próximo año.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Abuso infantil: “Creerles a los chicos es fundamental”, aseguran desdeuna ONG

El relato de ellos provoca impacto y a algunos adultos les cuesta aceptarlo, dice la fundadora de Creer, Sí, dedicada a asistir a menores. ¿Dónde denunciar?

Clelia sonríe por el logro de los chicos del Taller de Arte autores del cuadro que está de fondo.
Por Anahí González
laregion@lanueva.com
Entre 27 y 30 consultas por mes sobre casos de abuso sexual infantil se recibieron en lo que va del año en la ONG Creer, Sí, que trabaja en la problemática desde 2005 con dos objetivos primordiales: brindar orientación y asistencia psicológica a los niños víctimas y a sus grupos familiares e informar y prevenir.
La licenciada en Trabajo Social, Clelia Severini, fundadora y presidenta de la entidad dialogó con La Nueva. en el mes del la Prevención del Abuso Sexual Infantil, momento en que junto a su equipo de profesionales intensifica la labor de difusión.
-¿Hay una resistencia de los adultos a creer en el relato del niño que cuenta haber sido víctima de un abuso sexual?
-Sí, hay adultos a quienes les cuesta creer esta realidad sobre todo por el impacto que provoca. Sabemos que esto ocurre en gran medida en el círculo intrafamiliar. Generalmente el abusador es una persona muy allegada a la familia y el impacto hace que en un primer momento muchos adultos se resistan a creer. De todos modos, sabemos, por bibliografía, que durante siglos los chicos estuvieron maltratados, abusados y cuando querían decir que les pasaba algo simplemente se los desmentía o acallaba diciendo: “Los chicos mienten”.
En las últimas décadas esto cambió bastante. Hay una visibilización importante que, por ejemplo, en una investigación penal uno de los principales indicadores psicológicos que se tiene en cuenta es el relato de los chicos. El nombre de nuestra ONG, Creer Sí, es porque consideramos que, en el proceso abusivo, el creerle a los chicos es fundamental.

No acallar el horror

¿Quiénes pueden denunciar? Todo adulto que tome conocimiento de que un niño, niña o adolescente es víctima de abuso sexual: familiares, docentes y profesionales (médicos, psicólogos, asistentes sociales, etc.) cercanos a la problemática.
¿Dónde denunciar? En la comisaría de la Mujer, Beruti 636, todos los días, las 24 horas, o en la Mesa de entrada de la Fiscalia Departamental, en Moreno 25, de lunes a viernes de 8 a 14.
-¿Los abusos siguen siendo cometidos, en mayor porcentaje, por los padres?
Si. Es un porcentaje muy alto. Tras los padres biológicos se encolumnan los padrastros y luego los familiares cercanos o conocidos, porque para que suceda el abuso sexual se tienen que dar dos características fundamentales: la confianza y el cariño o el amor. El abusador utiliza este cariño y esta confianza con el niño para llevar adelante sus conductas abusivas. El chico confía mucho en él porque es a quien quiere mucho.
-¿Cuál es la dinámica abusiva?
-Comienza con este proceso de seducción del abusador para captar al chico. Lo distingue del resto. Le dice: “Sos a quien más quiero” o “Yo te elijo a vos porque sos o mi hijo, mi sobrino o mi alumno preferido”. Por ejemplo, si hay algún regalo para todos los chicos, a él se le hace uno más importante. El abusador realiza ciertas pruebas para ver hasta donde acepta la nena o el nene ciertas conductas que luego se van intensificando como un juego de manos que progresivamente se encamina hacia las partes más íntimas. Se sostiene diciendo: “Esto es un secreto entre vos y yo”. Cuando el chico se muestra reticente, porque siente que hay algo que no está bien, entonces el abuso se mantiene mediante amenazas. Le dice: “Nadie te va a creer” o “Se van a enojar con vos” o “Si decís algo en la familia va a ser una hecatombe” o “Van a sufrir muchísimo”, y amenazas de todo tipo.
Esto se sostiene hasta que los chicos hablan y piden ayuda. Allí es cuando las madres tienen que creerles. Es preferible equivocarse con un adulto que acallar al chico o decirle “Lo que estás diciendo es una barbaridad, no puede ser”. Los docentes también pueden percibir esto y no lo tienen que acallar.
-¿Sorprende a una mamá cuando su hijo relata ser víctima de un abuso o es algo que podía sospechar?
-En general, las mamás al principio se sienten sorprendidas. Lo que nosotros vemos es que luego de un tiempo de entrevistas empiezan a hacer ciertas relaciones. “Ah...Por eso el nene me decía tal cosa” o “Por eso no quería ir con el tío que lo venía a buscar siempre” o “Se escondía abajo de la mesa”.
El dolor que provoca es profundísimo. Ante la sospecha, si no hay algo muy evidente, la mente lo que hace es tratar de evitar. Pero también tenemos muy buenas experiencias con mamás que a su vez eran víctimas de violencia y no veían esta situación y con el apoyo de profesionales se volvieron mucho más protectoras con sus hijos.
-¿Qué consecuencias tiene para un niño haber sido víctima de un abuso sexual?
-Las consecuencias dependen de la historia de vida de cada uno, como pasa con todas las situaciones traumáticas. La posibilidad de resiliencia y de que se rehabiliten, más o menos, depende de la historia de vida de cada uno y de la reacción del entorno. Una mamá que le cree al chico ya está ayudando a su rehabilitación. Es muy negativo para el proceso de rehabilitación cuando hay una mamá que duda, que dice “No puede ser” o “Estás equivocado”. En los casos que conocemos eso ocurre cada vez menos. Si el caso no es tratado en el momento hay consecuencias graves. Lo vemos con mujeres adultas que fueron sexualmente abusadas en la infancia y que no fueron atendidas en el momento. Nos dicen que hoy por hoy sienten el mismo dolor con graves consecuencias en la pareja, les cuesta tener intimidad y a veces sufren de depresión.
-¿Qué sucede con el abusador una vez que se realizó la denuncia? ¿En algunos casos sigue estando en la familia?
-En general no. Y esto es un avance de los últimos tiempos. Antes a las mamás les costaba más el desprendimiento con el abusador. Es lo primero que planteamos. La separación del niño de la persona que abusó. Hay muchas mujeres con dependencia emocional y económica y mucho temor. Se trabaja bastante sobre eso en el taller y las psicólogas, cuando están en el tratamiento con los chicos, tienen algunas entrevistas con las mamás para orientarlas.
-¿Es complejo comprobar en la justicia que un chico fue abusado sexualmente?
-Hoy, más allá de las pruebas y exámenes médicos que a veces no alcanzan se tiene en cuenta el relato del chico. No siempre hay suficientes pruebas y a veces las causas se archivan. Sin embargo, que se archive una causa no quiere decir que el abuso no ocurrió sino que no se pudo probar. Tenemos que tratar de proteger a ese chico. Hemos tenido casos de algunos chicos que pasaron por un juicio en que se absolvió al abusador y le hemos dado continuidad al tratamiento porque creemos que esto ocurrió y que necesita ayuda.
-¿Cómo podemos prevenir el abuso sexual infantil?
-La mejor manera de prevenir es preparar a los chicos. Hablarles desde chiquitos con el vocabulario que ellos puedan entender sobre su sexualidad. En las escuelas y jardines tienen la facultad para aplicar la Ley de Educación Sexual. Es fundamental que sepan cuales son sus partes íntimas, que nadie los debe tocar, cómo se deben cuidar y cómo deben relacionarse con los demás.
Una de las características que vemos en algunas familias donde ocurren los abusos es la falta de un diálogo abierto y si obstáculos. Es prioritario crear canales de comunicación en los que ellos puedan expresar sus sentimientos.
El chico,cuando es víctima de abuso, si no se da cuenta al principio porque piensa que es un juego, como les dice el abusador, o que esto ocurre en todas las familias, en algún momento percibe que algo no está bien, no se siente bien. Por eso desde chiquitos hay que ayudarlos a expresar sus sentimientos. Los adultos en eso, tenemos dar el ejemplo. Si hay un papá y una mamá que no hablan nunca de cómo se sienten por más que le digamos al nene que tiene que contar como está y como se siente, va a ser difícil que lo haga.
-¿Hay otras herramientas?
-Hay que enseñarles de chiquitos que hay caricias muy buenas, que nos pueden dar familiares cercanos, pero cuando una caricia nos molesta hay que contarlo y que tienen que pedir ayuda a más de un adulto porque los chicos, a veces, cuando son abusados por el papá o por alguien muy cercano no se animan a decírselo a la mamá. O porque la ven sometida o porque, si esa mamá es un poco exigente, tienen miedo de que se enoje con ellos. También hay que incentivarlo a tener un grupo de amigos con los que puedan hablar. Hemos tenido muchos casos en que los chicos le cuentan lo que les sucedió a un amiguito y es la mamá de este amiguito la que plantea en la familia la situación.
-¿Cómo podemos detectar un caso de abuso infantil?
-Los chicos dan señales. Hay que estar atentos a distintos cambios en la conducta de los chicos. Si están más irritables o tristes, tienen problemas para dormir o con la alimentación o aparece la enuresis -pérdida involuntaria de la orina- De todos modos, no siempre esto indica que hay abuso pero son síntomas para que padres y docentes presten atención.
-¿El abuso sexual infantil sucede en todos los estamentos de la sociedad?
-Sí, atraviesa los tres grupos sociales. Por suerte esto era un prejuicio muy grande que estaba instalado, que solo ocurría en los sectores más vulnerables de la sociedad porque son los que más acuden a los servicios locales e instituciones públicas.
-¿Hay un incremento de casos de abuso sexual infantil o simplemente se denuncia más porque tiene una mayor visibilización?
-Por un lado hay una visibilización, ciertas respuestas institucionales y legales y, por otro lado, se está considerando la posibilidad de que quizás haya más casos. Los casos existieron siempre y ahora la gente se anima a denunciar. Pero además, hay estadísticas a nivel nacional en que se percibe que puede llegar a haber más casos que antes.

lunes, 24 de octubre de 2016

Pide ONU proteger a niñas de violencia



















Las niñas en México están expuestas a tres tipos de violencia que destruyen sus vidas, alertó el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
De acuerdo con el Reporte del Estado de la Población Mundial 2016, las niñas en América Latina y el Caribe están gravemente expuestas a la violencia sexual, matrimonio infantil y suicidio.
Ante ello, el documento establece 10 medidas para proteger a las menores de 15 años.
"En esta región, la violencia sexual es una realidad para muchas niñas de 10 a 14 años, y debemos de tener una política efectiva de sanción. Ese potencial de la niña puede ser totalmente avasallado por este tipo de violencia”, alertó Arie Hoekman, representante del Fondo en México.
En México, 8 mil embarazos son de niñas entre 10 y 14 años de edad, en su mayoría por situaciones de abuso sexual.
De las adolescentes que se unen en matrimonio, casi la mitad es con hombres 10 años más grandes.
Además, entre 10 y 20 por ciento de los jóvenes latinoamericanos menciona haber mantenido su primera relación sexual antes de cumplir los 15 años, en general bajo coacción.
"En la región se estima que 1.1 millones de adolescentes han sido forzadas a tener relaciones sexuales. El más probable agresor es un amigo, familiar o conocido”, agregó Patricia Chemor, secretaria general del Consejo Nacional de la Población (Conapo).
A nivel global, desde que las niñas cumplen 15 años, existe una entre nueve posibilidades de que contraigan matrimonio.
Aunque ya está prohibido a nivel federal, en el país aún existen tres entidades que permiten el matrimonio infantil, donde los violadores de niñas se casan con ellas para evitar ir a prisión.
"Cuando una niña se casa, es probable que se le obligue a abandonar la escuela. Tan pronto como alcanza la pubertad, se puede esperar de ella que empiece a tener hijos. Sin educación o autonomía, podría pasar en resto de su vida sumida en la pobreza”, añade el informe.
El reporte advierte que, debido a la violencia y las escasas posibilidades de desarrollo, el suicidio es la principal causa de muerte entre las niñas y adolescentes en el mundo.
Por ello, el Fondo sugiere establecer revisiones de salud física y mental a todas las niñas de 10 años.
Como parte de las 10 medidas para proteger a las niñas, la UNFPA pide prohibir el matrimonio infantil, promover una atención sanitaria universal, ofrecer una educación sexual integral y estipular la igualdad jurídica de las niñas.

Además, garantizar educación segura y de calidad, invertir específicamente en las niñas y movilizar fondos para la salud mental de las mismas.

viernes, 1 de julio de 2016

James Rhodes: ;Cuando tu hijo alcanza la edad en la que te violaron a ti, todo explota;


"Ese viejo dicho de que el tiempo lo cura todo, es una puta mentira", afirma rotundo el pianista James Rhodes que ha compartido su historia de nuevo para hacer más visible la realidad sobre la violencia infantil; sufrió abusos a los seis años. Save the Children y la Universidad Pontificia Comillas ponen sobre la mesa esta cuestión, que no consideran lo suficientemente tratada, en el Congreso Sin Cicatrices.
En esta jornada, celebrada en Madrid, los responsables pretenden prevenir y concienciar sobre la violencia en la infancia. "Unas cicatrices ni escondidas ni siquiera infligidas", ha puntualizado el rector de la universidad, Julio Martínez.
Para dar cuerpo a la importancia de esta realidad la organización se ampara en las cifras. "En 2014, cerca de 37.000 niños fueron víctimas de delitos violentos en España, de los que 3.732 fueron víctimas de delitos contra la libertad sexual y entre los que se encuentran 246 casos de abusos a menores", afirma Almudena Escorial, coordinadora de Relaciones Institucionales de Save the Children, quien añade que "la violencia contra la infancia es aún muy tolerada. Hay que romper esa barrera". Las denuncias realizadas son "sólo la punta del iceberg", han remarcado los ponentes.
Andrés Conde, director general de Save the Children, marca los tres objetivos previstos para el año 2030. El primero de ellos es que "ningún niño muera antes de cumplir los cinco años por causas que se puedan prevenir", algo que el director cree viable dada "la reducción a la mitad de la mortalidad infantil en los últimos 20 años". El segundo objetivo es que "todos los niños aprendan a través de una educación básica de calidad a romper el ciclo de transmisión intergeneracional de la pobreza". "La tercera gran prioridad es que la violencia no sea tolerada en ningún lugar del mundo". Conde no ignora lo ambicioso de esta última propuesta lo que "no le quita importancia", asegura.
el caso específico de la Península Ibérica, el director general esboza una muestra en tres rasgos. En primer lugar, "existe un nivel de tolerancia social muy elevado". El segundo rasgo es la ausencia de información, "aquello de lo que no hay datos, no existe para los medios de comunicación y por lo tanto, para la sociedad". Por último, Conde se refiere a la atención pública y política, respecto a la violencia en la infancia, como algo "puntual y efervescente".
"Solo se presta esa atención cuando ocurren sucesos trágicos como el suicidio o asesinato de un niño. Se habla puntualmente y después desaparece", explica el director. "Se pide una estrategia integral de abordaje hacía todas las formas de violencia que tenga como columna vertebral una ley orgánica, más ahora al comienzo de una legislatura con un Parlamento fragmentado que llevará a un diálogo. Es una gran oportunidad", concluye el responsable de Save the Children.

Rhodes: "Aquel hombre cambió el resto de mi vida"

James Rhodes, el peculiar pianista que toca Bach en vaqueros y camiseta de algodón negra, prefiere llamar a las cosas por su nombre; "los abusos se llaman violación y las víctimas, supervivientes".
Su participación en Sin Cicatrices está legitimada sin admisión de réplicas. "El resto de mi vida cambio en el momento en el que aquel hombre me violó. Siempre quedan cicatrices. Hace 35 años me hizo daño a mí pero también a mi hijo le arruinó la vida".
El británico asegura que "hay algo que ocurre y que yo no sabía respecto a la paternidad. Cuando tu hijo alcanza la edad a la que te violaron, todo explota, te das cuenta del peligroso mundo en el que vives y de su indefensión. Cuando mi hijo cumplió cinco años no pude soportar toda esa presión. Fue mi primer intento de suicidio".
"No es fácil hablar de esto, me es incómodo, pero es necesario para evitar que ganen ellos, para que las cosas cambien", continua James. 
Era 1981 cuando un pequeño Rhodes de seis años, poco deportista y tímido, sintió cómo el cariño y el afecto depositado en su profesor de gimnasia eran traicionados. "Quería a aquel tío que me prestaba atención y me hacía sentir como el único niño de la clase, parecía una estrella de cine. Después de unos meses me pidió que me quedase a recoger después de clase; me violó en el armario del aula".
artista cuenta el shock que le supuso aquel momento violento e inesperado. "Dolió tanto. No es abuso cuando un hombre de 40 años te viola", cuenta Rhodes. "Es algo que dura toda la vida: autolesiones, depresión, drogas, alcohol y cirugías
"Me he sometido a tres operaciones de espalda para reparar el daño fruto de algo muy grande golpeando contra la base de mi columna repetidas veces", narra el músico.
Sin embargo, lo peor para el artista no es el daño físico sino lo que "todos los pedófilos dicen: 'Si hablas de lo que ha pasado pasarán cosas terribles'. Cuando lo hacen, para mí, es peor que cuando cometen el acto físico porque te hacen cómplice. Como superviviente del abuso siento que es culpa mía porque no se lo conté a nadie, porque tuve la oportunidad y no lo hice".
La primera vez que James reunió valor para abrirse a una persona fue con 31 años. Su posterior artículo en The Guardian "Find what you love and let it kill you" fue el primer paso que precedería a su libro, una nota de agradecimiento a la música que le había salvado la vida, literalmente. Instrumental: Memorias de medicina, música y locura "esta carta de amor a la música y a mi hijo" se vio envuelta en medio de un pleito cuando la ley lo calificó de obra tóxica y obscena.
"Cómo contagiar el sida a tu mujer a sabiendas dijo el tribunal", según recuerda Rhodes. Tras juicios y 2 millones de euros, la obra que rasgaba la mordaza de su drama salió a la luz. "Mis memorias son todo lo contrario de lo que mi violador quería para mi vida: tengo un hijo, una carrera, una mujer maravillosa y estoy aquí. Mi libro es un gigantesco jódete a mi violador", afirmó Rhodes en una entrevista a finales de 2015 en la revista PAPEL.




Para el pianista, "lo más triste es que organizaciones como Save the Children tengan que existir. Es una barbarie que tengamos que salvar a los niños".

jueves, 3 de marzo de 2016

Familia de Lady Gaga supo del abuso sexual que ella sufrió tras suactuación en los Oscar







Familia de Lady Gaga supo del abuso sexual que ella sufrió tras su actuación en los Oscar
La conmovedora actuación de Lady Gaga durante los Premios Oscar del domingo, fue una sorpresa para muchos —incluyendo a los miembros de su propia familia, que no sabían que ella, también, es una sobreviviente de abuso sexual—.
La interprete de "Applause" subió al escenario durante la ceremonia para cantar su canción nominada al Oscar "Til It Happens To You", de la película "The Hunting Ground" que trata del abuso sexual universitario. Sentada sobre un piano blanco, Gaga interpretó la canción que escribió junto con Diane Warren, rodeada de varios sobrevivientes de violaciones, que escribieron mensajes en sus brazos. El segmento fue uno de los momentos más conmovedores de la velada.
Sin embargo, algunos miembros de la familia de la estrella del pop —su abuela y su tía— no sabían que había sufrido tal abuso hasta que vieron su actuación.
"Mi abuela y mi tía Sheri me llamaron ese día después de los Oscar porque nunca les dije que era una sobreviviente. Estaba muy avergonzada, muy asustada. Y me tomó mucho tiempo incluso el admitírmelo a mí misma, porque soy católica y sabía que era malo, pero pensé que era mi culpa. Pensé que era mi culpa por 10 años", dijo la artista de 29 años el martes en un extenso mensaje en Instagram.


"La mañana después de los Óscares cuando hablé con mi abuela Ronnie, con lágrimas en sus ojos pude escucharlas a través del teléfono, ella me dijo 'Mi nieta querida, nunca he estado más orgullosa de ti de lo que estoy hoy'. Algo que he guardado en secreto por tanto tiempo y de lo que estaba más avergonzada que nada, se convirtió en lo que las mujeres en mi vida se sienten más orgullosas. Y no solo cualquier mujeres, sino las que admiro más. #BeBrave #speakup #tilithappenstoyou".


Es una sorpresa que los miembros de su familia no supieran de su pasado, dado que la cantante había hablado de su abuso en diciembre de 2014. La ganadora del Grammy, cuyo verdadero nombre es Stefani Germanotta, habló acerca de su violación durante una entrevista con Howard Stern en 2014, mientras hablaban de su canción "Swine". Ella reveló que había sido agredida por un hombre que era 20 años mayor que ella, y mantuvo el incidente en secreto por largo tiempo.
"La canción es acerca de la violación", le dijo a Stern. "La canción es sobre la desmoralización, sobre rabia y furia y pasión, y yo tenía mucho dolor que quería dejara salir... Pasé por algunas cosas horribles, y ahora puedo reír porque he pasado por varios años de mucha terapia física y mental, y terapia emocional para sanarme. Mi música ha sido maravillosa para mí. Pero, tú sabes, en algún momento fui un caparazón de mi antiguo yo".
La cantante perdió el Oscar ante la canción de Sam Smith de la película de James Bond, "Writing's on the Wall", pero aún así emergió victoriosa con su aclamada actuación.
Después de la ceremonia, Gaga reveló las dificultades que pasó al ensayar la canción y agradeció a sus acompañantes en el escenario por unírsele y mostrar su valentía.
"Gracias por pararse junto a mí en el escenario. Gracias por todas las cosas que dijeron, por escuchar mi historia y compartir la suya. Nunca lo olvidaré. 50 sobrevivientes, muy valientes, de implacable determinación", escribió la artista.